Joan Antoni Domènech
26/06/2023

Los problemas de la estiba marcarán la evolución de las importaciones de agroalimentario.

No son pocos los operadores del territorio y fuera de él que intentan obtener una respuesta concreta a una pregunta ya muy repetida: ¿cuándo finalizarán los problemas de la estiba en el Port? Nadie, a día de hoy, tiene la respuesta. Y la poca información que se hace pública, al no ser concluyente, prodiga los rumores. El momento es de urgencia. La excepcional temporada de importación de cereal va a llevar al enclave tarraconense a batir todos su récords en graneles alimentarios, con cifras que podrían ser mayores de no incidir plenamente los problemas con la estiba.

Sin embargo, en las últimas semanas, parece que se ha abierto un foco de luz en el devenir futuro de esta problemática, por la que empresas reforzarían sus plantillas y los actuales trabajadores encontrarían un encaje definitivo tras la disolución de Estarraco CPE, empresa de personal de la estiba, obligada por la modificación de la Ley 14/1994 que regulaba el trabajo temporal y obliga a los CPE a adaptar sus estatutos a la nueva normativa, que viene a liberalizar el sector de la estiba.

Hay que recordar que, a diferencia de la Península, en el resto de Europa, esperan buenos rendimientos de cereal,  especialmente en el centro del continente y en las zonas de Ucrania no afectadas por el conflicto tras la invasión rusa. De hecho, la producción interna dará respuesta solo a un 25% de la demanda, según los cálculos del sector. A todo ello se añadiría la excepcional cosecha de maíz que producirá Brasil este año. En este marco, los operadores de cereal esperan que aumente de forma significativa la demanda de importación, lo que puede provocar la llegada de mayores volúmenes al enclave tarraconense, el gran referente portuario del Mediterráneo en importaciones de este sector.

El sector lleva ya un año  sumergido en esta tensión, que  mancha la imagen del Port, cuya Autoridad Portuaria únicamente puede actuar como intermediario en el proceso de resolución del conflicto. Recientemente, fabricantes, importadores y comerciantes de pienso han pedido a la Autoridad Portuaria de Tarragona y al Gobierno que busquen una «solución inmediata» al conflicto en el sector de la estiba, que puede disparar el precio de las importaciones de cereal. Actualmente, ya se ha duplicado el precio por tonelada descargada, lo que ha obligado a algunos importadores a trasladar los costes de las demoras a los precios finales.

Así, desde la Associació Catalana de Fabricants d’Aliments Compostos (ASFAC), la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (CESFAC), la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (ACCOE), la Llotja de Cereals de Barcelona y la Asociación Española de Comercio Exterior de Cereales y Productos Análogos (AECEC), han pedido que se busquen soluciones al conflicto.

La compleja situación ha provocado incluso el desvío de buques a otros puertos cercanos, o que las empresas tuvieran que abonar recargos por permanecer más días de los previstos en las entradas al puerto. Y, en no pocas ocasiones, demoras de 10 días o más en la descarga de los buques de cereal. En este sentido, el sector considera que las 130 personas actuales no son suficientes para cubrir las necesidades del puerto y deberían ser al menos 200.

Critican también las preferencias en la asignación de los estibadores a determinados productos, como coches o papel. De cara a las nuevas cosechas, las asociaciones piden aumentar la plantilla, eliminar estas preferencias y mejorar la capacidad de los servicios inspectores.