J.A.D.
29/10/2020

Agroalimentario ha recuperado tráficos este mes de septiembre.
No todo tenían que ser malas noticias en los tráficos del Port después de unos meses en los que se habían roto, en negativo, los registros de las series históricas de movimientos de mercancías. Por fin un mes, el pasado septiembre, en el que parece frenarse la tendencia a la baja , para abrir el rumbo hacia la recuperación. Naturalmente, todavía queda mucho para ver estadísticas similares a los meses precovid, pero al menos el enclave atisba un horizonte no tan negativo.
Y es que cualquier recuperación de tráficos, por pequeña que sea, es bienvenida. En graneles energéticos, el principal movimiento de la infraestructura, septiembre siguió marcando pérdidas en volumen (-7,3%), con un significativo descenso del crudo de petróleo respecto al mismo mes del año anterior. Pero, en cambio, se apuntaron alzas la gasolina (+ 3,4%), gases de petróleo (+ 26,1%) y el carbón, con una subida del 58%, derivada de una operativa en el mes de 157.649 toneladas, en tráficos con Italia.
En siderometalúrgico, subió espectacularmente la chatarra de hierro, con 13.000 toneladas movidas, frente a las 4 toneladas de septiembre del año anterior; un tráfico que podría consolidarse en los próximos meses.
Respecto a los graneles agroalimentarios, presentaron el pasado mes un claro repunte con 491.791 toneladas (+18,5%). Frutas y verduras, por su parte, también crece (117,5%) al apuntarse 36.221 toneladas movidas en septiembre. La exportación de animales vivos, sigue marcando récords, con un crecimiento en lo que va de año del 23,9% en unidades (210.065 hasta septiembre)
Y hay que subrayar el comportamiento de los TEUs, que, tras meses de cifras a la baja, en septiembre marca un crecimiento del 10% respecto a septiembre del 2019, y 3.370 unidades.
Inversiones en marcha
Más allá de las cifras, que pueden ensombrecer la perspectiva, conviene recordar que el Port tiene en marcha una serie de inversiones de enorme calado, definidas en su Plan de Empresa 2020-2024, y que supondrán un montante de 330 millones de euros, la mitad a cargo de la inversión privada. Un importe que hay que poner en perspectiva y compararlo con el resto de autoridades portuarias, en las que muy pocas superan los 300 millones de inversión para el mismo periodo. Y con actuaciones que ya se pueden ‘ver’, como el muelle Balears; la licitación de las primeras obras en Puerta Centro , en Guadalajara; la futura ZAL, tras años de bloqueo administrativo; la inversión en un puerto seco agroalimentario en Aragón; la ampliación del muelle de la Química, totalmente concesionada; y la firme apuesta por el ferrocarril. Es imposible no deducir que la suma de todas estas acciones, en un contexto pospandemia, no hará crecer los tráficos significativamente.





