T.P.
7/05/2026

Las administraciones y la Cofradía de Pescadores apuestan por modernizar el sector y generar nuevas oportunidades económicas vinculadas al mar

Tarragona ha presentado este miércoles el estudio de viabilidad técnica y económica para la diversificación del sector pesquero de la ciudad, un documento que plantea distintas líneas de futuro para reforzar la actividad pesquera y adaptarla a los nuevos retos económicos, ambientales y sociales. Entre las propuestas más destacadas figura la creación de un obrador de transformación de productos pesqueros en la Cofradía de Pescadores de Tarragona.

El acto de presentación ha contado con la participación del conseller de Agricultura de la Generalitat, Òscar Ordeig; el presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Santiago J. Castellà; la concejala de Comercio, Promoción Económica y Turismo del Ayuntamiento de Tarragona, Montse Adan; y el presidente de la Cofradía de Pescadores de Tarragona, Esteve Ortiz.

El estudio se ha centrado específicamente en el entorno de la Cofradía y del puerto pesquero de Tarragona y ha permitido identificar diferentes líneas de negocio potenciales, analizando su viabilidad técnica, normativa, económica y territorial, así como su impacto social y laboral.

Además del futuro obrador, el documento contempla iniciativas relacionadas con la innovación y la sostenibilidad ambiental, económica y social; proyectos vinculados a la gastronomía y la comercialización de proximidad; experiencias turísticas relacionadas con la pesca y el territorio; así como posibles desarrollos en acuicultura y piscifactorías.

La iniciativa nace en un contexto de transformación del sector pesquero, marcado por la falta de relevo generacional, el impacto de las normativas europeas y la necesidad de diversificar ingresos y aumentar el valor añadido del producto pesquero.

El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, ha destacado que “con este proyecto el Ayuntamiento reafirma el apoyo continuado al sector pesquero mediante diversas acciones y proyectos impulsados a lo largo del tiempo”. Desde Tarragona Impulsa se ha coordinado técnicamente el estudio y el trabajo conjunto con los diferentes agentes implicados.

Por su parte, Montse Adan ha subrayado “el arraigo territorial del proyecto y la importancia de la colaboración institucional como base para construir respuestas útiles y sostenibles”.

El presidente de Port Tarragona, Santiago J. Castellà, ha valorado positivamente el estudio porque “aporta soluciones para un sector que las necesita urgentemente”. Castellà se ha comprometido a facilitar la viabilidad técnica, jurídica y económica del obrador, contribuir a su financiación —previsiblemente mediante fondos europeos— y colaborar en su construcción en un equipamiento de la Autoridad Portuaria.

Asimismo, el presidente del Port ha reiterado su apoyo “a todas las personas y agentes vinculados a la Cofradía de Pescadores y al impulso de la modernización de un sector que necesita ser más resiliente ante los grandes cambios climáticos, normativos y tecnológicos”.

El conseller Òscar Ordeig ha asegurado que “necesitamos proyectos ganadores como este, para que otras cofradías lo vean y sigan el mismo camino”, agradeciendo además el liderazgo del Port y la implicación del Ayuntamiento.

El estudio también pone de relieve la importancia estratégica de la pesca para Tarragona. La lonja de la ciudad es una de las más relevantes de Catalunya: en 2025 se subastaron cerca de 1,3 millones de kilos de pescado, con una facturación superior a los 9,1 millones de euros.

Sin embargo, la Cofradía ha perdido más del 30% de su flota pesquera en la última década, una situación que evidencia la necesidad de afrontar cambios estructurales para garantizar la continuidad de la actividad.

La pesca tarraconense destaca por la calidad y diversidad de sus productos, especialmente especies como la gamba roja, el cigala, el pulpo, la merluza, el rape, la sardina o el boquerón, consolidando el vínculo entre el sector pesquero, la gastronomía y la identidad marinera del barrio del Serrallo.

En este contexto, el futuro obrador se plantea como una herramienta estratégica para dar valor añadido al pescado fresco local, mejorar su comercialización y reforzar la rentabilidad del sector. Además, permitiría generar sinergias con ámbitos como la restauración, el comercio de proximidad, los mercados municipales y el turismo gastronómico, impulsando la economía azul y la actividad económica del territorio.