J.A.D.
04/05/2020
Tras los malos datos del Puerto en tráficos del mes de marzo y en el acumulado del primer trimestre, donde prácticamente todas las mercancías experimentaron descensos, hubo, sin embargo, excepciones que conviene subrayar, como por ejemplo los contenedores, que mantuvieron el tipo, mejorando incluso anteriores movimientos.

DP World tiene en el Puerto una amplia capacidad de almacenaje.
El tráfico en el Puerto bajó un 38% en marzo, respecto al mismo mes de 2019, sumando 1,9 millones de toneladas. El acumulado del primer trimestre fue un 25% menor (6,7 millones de toneladas), en comparación al mismo período del año anterior, con fuertes caídas en graneles líquidos, cereales y carbón, entre los principales descensos. No obstante, algunos movimientos mantuvieron un buen tono, como por ejemplo la exportación de animales vivos, sector poco significativo en volumen, pero sí especialmente estratégico en el planteamiento de diversificación de tráficos para el enclave. Otros movimientos en positivo en marzo fueron los gases energéticos, el cemento y asfalto. Aunque todos ellos suponen un porcentaje mínimo de todo el movimiento portuario.
Los TEUs, operados en su práctica totalidad por la terminal concesionaria de DP World –excepto aquellos contenedores reefer que gestiona Fruport–, fueron como señalamos una de las notas positivas de marzo, con un tráfico de 3.932 unidades, lo que supuso un crecimiento del 3,2% respecto al mes anterior. Aunque hay que apuntar que este incremento de unidades transportadas no supuso una subida del volumen de toneladas, quedando en 35.265 en marzo pasado.
No se trata de una cifra espectacular, claro, pero hay que enmarcarla en el contexto de un mes muy negativo y en la voluntad, hasta el momento no alterada, de DP World en confiar en que su terminal inaugurada en 2008 acabe consolidándose como una importante alternativa en el Mediterráneo occidental. Los resultados en los últimos años no han acompañado los esfuerzos de comercialización que lleva acabo la operadora, pero ello no impide que se preste un servicio continuado y altamente competitivo. Incluso, pese a la afectación del coronavirus, DP World no ha modificado el servicio a sus clientes. “Se respetan todas las escalas de la ruta”, señalan fuentes de la empresa.
Además, apuestan por un servicio más abierto, más allá de operar con las líneas con las que trabajan: “Queremos ofrecer nuestra amplia superficie de almacenamiento a navieras que en estos momentos tienen dificultades de almacenaje de contenedores en otros puertos”, señalan las mismas fuentes. DP World tiene en su terminal tarraconense una capacidad de 15.000 TEUs y un área de 14 hectáreas. Precisamente, en estas semanas varias terminales próximas al Puerto se encuentran colapsadas en su capacidad de almacenaje de contenedores, encontrando incluso dificultades para descargar ante la falta de espacio.
La principal línea de enlace que ofrece DPWorld en Tarragona es el de la naviera Tarros que desde enero, tras restructurar el servicio, conecta el puerto tarraconense de forma directa con Marsella (Francia), Génova (Italia), La Spezia (Italia), Salerno (Italia), El Pireo (Grecia), Mersin (Turquía), Latakia (Siria), Beirut (Líbano) y Alejandría (Egipto). Las empresas pueden seguir alcanzando desde Tarragona, vía La Spezia, los puertos turcos de Gemlik, Gebze, Estambul e Izmir y también, vía Génova, los exportadores e importadores podrán acceder desde Tarragona a Trípoli y Misurata (Libia).
DP World, que dispone de vía ferroviaria en el mismo patio de operaciones, trabaja también en Tarragona con las navieras DAL, WEC, ZIM y P&O, que posibilitan enlaces con diversos enclaves de África, EE.UU., Canadá, Bélgica y Holanda, además de las conexiones que ofrece la italiana Tarros.





