T.P.
26/06/2025

La APT suma el compromiso institucional a uno de sus proyectos estratégicos, que ahora adquiere dimensión de país
La Generalitat de Cataluña ha oficializado su apoyo al proyecto de Port Tarragona para convertirse en un hub estratégico de ensamblaje y logística para la eólica marina flotante en el Mediterráneo Occidental. El impulso institucional se ha materializado este jueves, 26 de junio, en un acto que ha contado con la participación de la consellera de Territorio, Silvia Paneque; la directora del Institut Català d’Energia, Anna Camps; y el presidente del Puerto, Santiago J. Castellà.
El objetivo es consolidar el papel de Tarragona como uno de los polos clave en el desarrollo de esta tecnología energética, alineándolo con la transición ecológica y la reindustrialización del país. Un hito que tendrá una primera cita destacada el próximo 10 de octubre con una jornada sectorial que contará con la participación de agentes públicos y privados, y ponentes como Giles Dickson, CEO de WindEurope.
Castellà ha subrayado el potencial del territorio: “Tarragona y la Generalitat tienen la oportunidad de liderar un proyecto de país que promoverá empleo de calidad y posicionará al Puerto como referente logístico europeo en grandes operativas de carga”. La consellera Paneque ha destacado la trayectoria del Puerto como operador estratégico europeo, y la capacidad del territorio para liderar con ambición y respeto paisajístico.
El proyecto, compartido por la Autoridad Portuaria de Tarragona, el Departamento de Territorio y el ICAEN, va más allá del beneficio local: representa una apuesta de país para contribuir a la transición energética europea. En este sentido, el Green Deal Europeo prevé multiplicar la capacidad de la eólica marina de los 12 GW de 2020 hasta los 300 GW en 2050, con la eólica flotante como tecnología clave en el Mediterráneo.
De hecho, este año se licitarán los primeros parques eólicos flotantes en el Golfo de León y el Golfo de Rosas, y entre 2028 y 2029 se espera el inicio de las instalaciones en zonas cercanas a Cerdeña y Sicilia.
Infraestructura adaptada y calendario alineado
Para acoger esta nueva actividad, Port Tarragona está impulsando la ampliación del muelle de Baleares, con una inversión de 75 millones de euros que permitirá sumar 19 hectáreas y ampliar el calado hasta los 23 metros. Las obras de la segunda fase podrían comenzar el próximo año.
Además, se destinarán espacios en el futuro contradique de Ponent y en la Zona de Actividades Logísticas, pensados para albergar empresas de fabricación de componentes para aerogeneradores y flotadores. Todo ello con un calendario de finalización previsto entre 2028 y 2030, en sintonía con la puesta en marcha de los grandes parques eólicos.
Ubicación estratégica y tejido industrial sólido
La apuesta de Tarragona se ve reforzada por su ubicación próxima a las áreas de instalación de parques eólicos marinos, un tejido industrial consolidado y la presencia de actores como la Universitat Rovira i Virgili, centros de investigación y formación especializada. También destaca la disponibilidad de mano de obra cualificada y una larga experiencia en la manipulación de grandes estructuras.
Desde el inicio del proyecto, Port Tarragona ha trabajado para tejer alianzas con instituciones, empresas y otros puertos del Mediterráneo occidental. El acto celebrado este jueves supone un paso decisivo, elevando la iniciativa a proyecto de país y reafirmando la voluntad de Tarragona de convertirse en un actor logístico e industrial de referencia en el ámbito de la eólica marina flotante.





