T.P.
21/04/2020
La Autoridad Portuaria de Tarragona (APT) ha descartado practicar cualquier tipo de rebaja en las tarifas de estancia en la terminal para contenedores de importación, según un comunicado enviado a los medios. Esta es una de las medidas que el Puerto ha desestimado adoptar para contribuir a aligerar la presión a las empresas causado por los efectos de la crisis del Covid-19.

La APT argumenta que los precios ya son altamente competitivos en el Mediterráneo occidental.
La APT El Port de Tarragona considera que “las condiciones extraordinarias que han empujado a otros puertos del Mediterráneo a adoptar tarifas planas para almacenamiento de contenedores de importación no se dan en Tarragona”.
Otro argumento que aportan es que “contrariamente a la saturación que sufren otros puertos en el Mediterráneo occidental, Tarragona sigue teniendo capacidad de crecimiento en tráfico de contenedores, puesto que su terminal operada por DPWorld tiene una capacidad para mover 400.000 TEUs por año y, actualmente, su ocupación está por debajo de la cifra de muchos puertos mediterráneos”. En este caso, argumentan, “la mercancía general importada que llega a los puertos por vía marítima y que se ve obligada a permanecer almacenada en las terminales por las normas y medidas derivadas del estado de alarma, decretado por el Gobierno español, no representa ningún problema ni en las actuales circunstancias ni en una situación normal para el Puerto”.
Sin embargo, la APT “ha puesto en marcha otras medidas económicas para ayudar las empresas a superar las consecuencias de la pandemia, como por ejemplo, el adelanto de pagos a proveedores y la prolongación de los periodos de pago de tasas, y sigue estudiando otras medidas para mitigar el impacto económico del COVID-19 en las empresas”.
Finalmente, “la APT también destaca por la capacidad de adaptación a las necesidades del cliente demostrada por el operador DPWorld, especialmente si tienen problemas de retirada de mercancías. A esta estrategia comercial, hay que sumar la terminal intermodal de La Boella a pie de muelle con conexión ferroviaria directa con el norte de Europa, toda la costa mediterránea y el interior de la península; y el acceso en cuestión de minutos a las principales vías terrestres (A-7, AP-7 y A-27) para el transporte por carretera”.





