J.A.Domènech
27/02/2020

El Grupo Samca, propietario de la terminal AgroTim en Monzón, no podrá duplicar los trenes de agroalimentario con el Puerto de Tarragona, tal como tenía previsto hacer desde el pasado mes de enero. Al menos será así hasta mayo próximo, en el que está previsto recuperar el tramo ferroviario entre L’Espluga de Francolí y Vinaixa, afectado por los últimos temporales, y que era la vía utilizada.

Desde el pasado mes de octubre, la compañía aragonesa transporta por ferrocarril desde el Puerto hasta Monzón un tren con capacidad para 1.000 toneladas de cereal, con la previsión de duplicar este flujo semanal. Operativa que sigue vigente, pero a través de Zaragoza. Desde Samca señalan a Tarragonaport que “seguimos con un tren semanal de conexión con el Puerto de Tarragona, aunque ahora lo hacemos por Zaragoza, pero el coste es superior al que teníamos utilizando por la vía que ha quedado anulada, por lo que no podemos enviar dos convoyes semanales”, matizan.

La terminal de Samca consolida el hinterland agroalimentario del Puerto.

La incidencia de los últimos temporales en esta zona, provocó el corte de la vía a la altura de Vinaixa, circunstancia que impide acometer los planes de Samca de aumento de flujo de trenes con el Puerto. Desde Samca apuntan que “al parecer, no podremos utilizar nuevamente esta vía hasta el mes de mayo próximo, así nos lo ha comunicado Adif, cuando está previsto que se restablezca el tráfico”.

Tras una inversión de cinco millones de euros en la construcción del segundo apartadero de esta plataforma, inaugurada en diciembre pasado, las nuevas instalaciones están preparadas para la entrada de hasta cinco trenes semanales y con capacidad para 15.000 toneladas de almacenamiento.

La nueva terminal de graneles del Grupo Samca  tiene en la provincia de Huesca uno de los máximos exponentes del país, especialmente en lo que a la producción de piensos para animales se refiere. Las plantas ubicadas en el entorno de AgroTim producen más de 2 millones de toneladas de piensos al año, para los que la materia prima fundamental son los cereales a granel, que llegan hasta la nueva terminal directamente en tren aprovechando la conexión ferroviaria existente.

 Futuro crecimiento

El proyecto de Samca cuenta con unas destacadas expectativas futuras de crecimiento, hasta el punto de que ya hay prevista una ampliación próxima en la terminal de graneles con una inversión de dos millones de euros adicionales. Esta nueva línea de negocio para el transporte de graneles está emplazada también en el Polígono de La Armentera, y cuenta con una superficie de 35.000 m².

De igual modo, el complejo ha sido adaptado para el depósito de contenedores frigoríficos, de tal modo que con una losa hormigonada de 1.420 m², dispondrá de una capacidad de almacenamiento de sesenta unidades conectadas a la red para mantener la cadena de frío en el tráfico de contenedores frigoríficos desde los mataderos de porcino y vacuno hasta puerto.

Por otra parte, la terminal aragonesa también trabaja con Adif para ampliar la tercera vía de sus instalaciones hasta los 750 metros de longitud, con el fin de poder gestionar cuatro trenes diarios y de reducir el tiempo de las maniobras al no tener que partir las composiciones.

El interés por operar en la TIM ha abierto negociaciones para entrar en su accionariado. Las más significativas son con el Puerto de Tarragona y el de Barcelona. El primero, motivada por su especialidad agroalimentaria, mientras que la Autoridad Portuaria de Barcelona busca ampliar su espacio de influencia en el capítulo de contenedores, una de las especialidades de la TIM, y con la que ya viene operando un tráfico regular de TEUs. Igualmente, otros operadores estudian entrar en el accionariado de la terminal, de la que Renfe Mercancías ya posee un 10%. En estos momentos, “las partes están trabajando en dar forma a este entramado de participaciones y ver su encaje jurídico”, señalan desde Samca. En todo caso, la compañía zaragozana mantendría la mayoría del capital en la TIM.

Esta terminal también forma parte de la consolidación del hinterland portuario tarraconense, que tiene planificado aumentarse en el decurso de los próximos años.