Jordi A. Solé Estalella, Jefe de la Dependencia de Aduanas e Impuestos Especiales de Tarragona

 

J.A.D.
20/07/2012

 

Usted lleva cinco años en este cargo. Habiendo trabajado antes como Inspector y como Subdelegado de la AEAT en Tarragona, ¿qué es lo que le atrae de las funciones de su actual responsabilidad?

Se trata de un trabajo apasionante: hay un gran dinamismo y me gusta la velocidad de los procesos aduaneros y su diversidad. Y especialmente el trato con los operadores vinculados al Puerto, que es muy cordial, profesional y afable. Además, hay que decir que soy de Tarragona y me atraía poder desarrollar aquí mi profesión en otros ámbitos distintos a los habituales para un Inspector de Hacienda.

 

Jordi A. Solé Estalella, Jefe de la Dependencia de Aduanas e Impuestos Especiales de Tarragona

 

Pero en esencia su papel es de controlador y sancionador.

Eso no debemos olvidarlo, claro. La aduana española pertenece a la AEAT y por tanto comparte la doble esencia de esta agencia, como órgano de facilitador del cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales y aduaneras, con un aspecto controlador, complementario del primero.

Sin embargo, creo que nuestra obligación, además de informar adecuadamente a los operadores, cuando debemos aplicar nuestra vertiente de control o de sanción, es la de hacer nuestro trabajo con las menores molestias para los operadores y además hacerlo rápido y, sobretodo, procurar centrar nuestra acción represora sobre los verdaderos incumplidores.

 

Y hay sanciones…

La verdad es que en estos cinco años que llevo en el cargo, solo en un par de ocasiones hemos tenido que aplicar sanciones realmente importantes. En el Puerto hay una voluntad generalizada de cumplir; digamos que no hemos detectado que haya grandes incumplidores de mala fe. Lo que ocurre, en ocasiones, es que la normativa es compleja y los procesos portuarios muy rápidos, por lo que siempre se le puede escapar alguna cosa al operador. Pero está claro que por el volumen de operaciones que hay en este puerto, podemos entender que nuestras empresas, en general, son cumplidoras.

 

¿Y la relación con los agentes de aduanas?

Es importante resaltar la alta calidad de los agentes de aduanas de Tarragona. Una de mis sorpresas positivas al llegar a puesto actual fue encontrarme con unos agentes de aduanas muy profesionales y además colaboradores. Tanto con sus anteriores presidentes, Carlos Arola o Ramón Folch, como con el actual, Manuel López Frías, el nivel profesional del Colegio de Aduanas de Tarragona se ha mantenido altísimo. Esperemos que el desarrollo de los acontecimientos futuros, con amenazas para ellos tan importantes como la liberalización de la profesión, o para los colegios pequeños como el nuestro, como el despacho centralizado, les permita encontrar el camino de mantener en alto su gran prestigio profesional.

 

Pronto la Aduana de Tarragona contará con un nuevo edificio y un escáner para contenedores…

Son dos elementos de futuro claves. El edificio porque era una necesidad operativa que se completará con la remodelación de la sede actual de Aduanas en la plaza de los Carros. En cuanto al escáner, que esperamos sea operativo este año, hoy es un requisito para poder exportar a Estados Unidos. Pero es que además sirve para mejorar los controles ‘in situ’, y hace que el Puerto sea más competitivo dada la agilidad del proceso. Hay que subrayar que en Tarragona tendremos el escáner más avanzado tecnológicamente que, dependiendo de la AEAT, se haya instalado en España.

 

¿Cómo va la implantación del denominado ‘Levante sin papeles’?

En su afán de mejorar la gestión del comercio internacional y de las cadenas logísticas, desde hace unos años surgió en las Aduanas la inquietud de permitir que la información necesaria para el levante de las mercancías se liberara de la presentación de documentos en papel. Este proceso se implantó, inicialmente, en los puertos de Barcelona, Valencia, Bilbao, entre otros. El Puerto de Tarragona fue un poco más ambicioso, ya que quería implantar un control único para los camiones y las mercancías. La Aduana y la APT empezamos a hablar sobre ello en los años 2008-2009, y hoy el sistema es ya una realidad de la que creo que toda la Comunidad portuaria está razonablemente satisfecha, sin perjuicio de los problemas puntuales que la implantación del nuevo modelo supuso.

 

¿Puede extenderse a otras operaciones?

Este año estamos trabajando para que se aplique también a los productos comunitarios. Y espero que para 2013 esté en marcha para la exportación.

 

¿Y el proceso de ‘Non–stop-shop’?

Esta es una vieja idea que consiste en no realizar más de una apertura de los contenedores que deban controlarse y hacer a la vez la inspección aduanera y sanitaria, y las demás que se requieran. Se trata de realizar el proceso de inspección una sola vez, sean cuales sean los motivos o los riesgos por los que se decida su apertura, para evitar varias inspecciones en diversas fases del mismo contenedor. Pero este proceso de fácil no tiene nada, es complejo, pues intervienen órganos administrativos pertenecientes a distintos Ministerios, con problemas de tipo legal y administrativo.

Aunque el non-stop-shop es una solución que debe provenir de los órganos centrales, nosotros hemos iniciado el estudio de implementación de este proceso en Tarragona, a nivel local por si el general se demora. Me gustaría ver algún resultado el año que viene.

 

La Aduana ha ido con los años incorporando competencias. De puro papel fiscal ha pasado a tener responsabilidad en asuntos de patentes, seguridad, medioambiente, entre otros.

Hemos ido creciendo en competencias, más allá de las fiscales para abarcar, cada vez más, aspectos de seguridad. Pero no todo lo hacemos nosotros directamente. Existen otros organismos de la Administración que se encargan de trabajos específicos. De todos modos, los frentes abiertos son enormes y necesitamos, sería imposible de otra manera, la colaboración de otros para cumplir con nuestras competencias, muy especialmente de la colaboración del Resguardo fiscal del Estado, actualmente encomendado a la Guardia Civil, en quienes siempre hemos encontrado unos colaboradores leales y muy profesionales.

 

‘En estos cinco años que llevo en el cargo, solo en un par de ocasiones hemos tenido que aplicar sanciones realmente importantes’

 

¿Y cómo ve el futuro Puerto?

Si miramos cifras, el Puerto de Tarragona ha descendido en menor proporción que otros en su actividad: está padeciendo menos la crisis que otros puertos competidores. Además, por las noticias que van apareciendo, parece lógico albergar un cierto optimismo de cara al futuro.

 

El trabajo de Aduanas en el Puerto se centra especialmente en los contenedores. Pero no hay que olvidar que la Aduana de Tarragona, con 35 personas trabajando para la misma, tiene un ámbito provincial y además también entra dentro de su ámbito competencial la gestión de los impuestos especiales. Una labor compleja pero de gran dinamismo, a juicio de Solé. Este tarraconense es también vicepresidente de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE), que además cuenta en su presidencia a Josep Maria Lluís de Odriozola, otro catalán de gran vinculación a Tarragona.

 

PERFIL

Edad: 47

Profesión: Inspector de Hacienda

Aficiones: los ‘castells,’ la familia.

Rasgos principales de su carácter: responsable, muy ilusionado con el trabajo.