Fernando Collado Simón, Capitán Marítimo de Tarragona
J.A.D.
28/08/2012
El número y complejidad de funciones de la Capitanía Marítima es muy extenso: despacho de buques, inspección, tráfico, contaminación, navegación de recreo, pesca,…
El trabajo en una capitanía es lo complejo que sea el tráfico. Y en el Puerto de Tarragona la diversidad de productos es muy grande. Además contamos con ser el mayor puerto de productos petroquímicos del sur de Europa. Todo ello nos obliga a estar muy coordinados con el resto de administraciones y prever los riesgos que puedan acontecer.

Fernando Collado Simón, Capitán Marítimo de Tarragona
Este movimiento implica también gran volumen de inspecciones y por tanto sanciones…
Este es un Puerto con 3.600 entradas de buques al año. Es normal que existan incidencias. Pero Capitanía Marítima no abre expedientes sancionadores; nosotros notificamos al buque que lo vamos a inspeccionar, enviamos un inspector y después pasamos el informe a la administración correspondiente.
¿Cuáles son las infracciones más habituales?
Están relacionadas con el medio ambiente, con los residuos. Nosotros velamos porque las directrices de otros ministerios y también las europeas se cumplan, y eso hace que nuestro trabajo requiera de una cierta complejidad a la hora de velar por el cumplimiento de las normativas.
¿Y habrá casos graves?
Al final del año suelen ser 6 o 7. Entre la marina mercante, las barcas de pesca y las de recreo estamos en un centenar de infracciones anuales. De todas formas hay que diferenciar entre la dejadez y los accidentes involuntarios. Esto es muy importante en las inspecciones: detectar el error y ver si es producto de un fallo imprevisto o bien consecuencia de una práctica o un hecho voluntariamente no corregido.
Desde su incorporación a su actual responsabilidad en 2005, ¿cuál ha sido su momento más difícil?
Nuestra mayor preocupación ha sido siempre evitar el perjuicio que un determinado percance pudiera ocasionar en una industria como el turismo, tan importante para las comarcas de Tarragona. Pero yo diría que en Tarragona hemos tenido suerte, y gracias también a que existe una gran coordinación en asuntos de seguridad. Soy partidario de restituir las cosas a su estado original lo más rápido posible, de manera que si hay un problema grave desde el punto de vista medioambiental tenemos que actuar rápidamente. No olvidemos que la Capitanía Marítima, en sus funciones, no deja de ser una herramienta del bien público. Finalmente, respecto a esta pregunta, me gustaría que la gente valorara los casos que ha habido y cómo se han resuelto.
Operadores locales y foráneos hablan de la capacidad y operatividad del Puerto de Tarragona
Hemos visto en los últimos años cómo se ha disparado el tráfico de mercancías. Naturalmente se crece cuando hay mercancías que transportar, pero en nuestro caso hay un factor muy bueno, como es el hecho que el Puerto ha tenido personas dirigiéndolo que han tenido siempre la idea de ir planificando; creando las condiciones idóneas para que futuros tráficos y nuevos operadores recalen en él. Ha habido gente que ha trabajo mucho y muy bien. Por otra parte es un Puerto que ‘enamora’ a los operadores; tiene las condiciones para atraer nuevos tráficos, y si todos seguimos trabajando juntos podemos seguir haciendo grandes cosas.
Además de los gestores, también los operadores
Por supuesto. Las empresas que operan en el Puerto pueden dar una respuesta muy efectiva y profesional a cualquier demanda que se precise. Es una comunidad portuaria de gran capacidad, con excelentes profesionales, cada uno en su especialidad. Se trata de una comunidad portuaria muy potente.

Entre la marina mercante, las barcas de pesca y las de recreo estamos en un centenar de infracciones anuales
¿Entonces existen las bases para crecer y vislumbrar un buen futuro?
Sin duda. Porque todo lo que tenemos no se ha improvisado: antes hemos hablado de la planificación. El Puerto tiene capacidad para atender nuevos tipos de mercancías. Lo estamos viendo ahora con el transporte de animales, y en el futuro lo veremos con otras actividades. Este Puerto puede dar respuesta a todo y además cuenta con unas nuevas posibilidades de ampliación y una conectividad que mejorará los próximos años.
Creada en 1992, en la Capitanía de Tarragona trabajan una treintena de personas. Sus competencias territoriales abarcan desde Cunit hasta pasado el Ebro, en Tortosa. Collado expone con orgullo que los funcionarios de la Capitanía de Tarragona en un par de años de actividad recogen tal bagaje profesional que pueden después ir a otros destinos con una gran preparación; así es el volumen y variedad de la actividad en el Puerto de Tarragona. Y es que ‘aquí en Tarragona, no puede venir uno ni a jubilarse ni a relajarse: el trabajo es mucho y constante’. Después de pasar por la empresa privada, durante años Collado compaginó su actual cargo con el de Consejero Técnico del Mediterráneo.
PERFIL
Edad: 61
Profesión: Marino mercante
Aficiones: Las motos, la lectura.
Rasgos principales de su carácter: Dialéctico, empático y tenaz.





