T.P.
20/02/2026

La exposición podrá visitarse con entrada gratuita en el horario habitual del recinto.
El Tinglado 1 del Moll de Costa de Port Tarragona acoge desde este sábado, 21 de febrero, la exposición antológica A la recerca de la llum, dedicada al pintor tarraconense Josep Icart, coincidiendo con el 40 aniversario de su fallecimiento. La muestra, que se inaugurará a las 12 horas, podrá visitarse hasta el 5 de abril y tiene como objetivo poner en valor la trayectoria de una figura clave del arte en Tarragona durante la segunda mitad del siglo XX.
La exposición reivindica el legado de un artista que, a pesar de su relevancia, fue a menudo poco conocido por su decisión de priorizar la creación y la docencia por encima de la proyección pública. El hilo conductor de la muestra es la luz: su ausencia, su búsqueda y, finalmente, su destilación. Icart comenzó con una pintura figurativa influida por el postimpresionismo, vinculada a los paisajes del Montsant, Prades o Cornudella, para evolucionar progresivamente hacia la abstracción, transformando el paisaje en un espacio interior y emocional.
Un infarto que sufrió en 1969 marcó profundamente su obra y su forma de pintar. A partir de ese momento, desarrolló un lenguaje intenso y casi frenético, con una actitud de rebeldía vital que se refleja en sus composiciones. Su trayectoria se vio truncada con su muerte repentina a los 57 años, en plena madurez creativa, cuando su pintura buscaba trascender la materia a través del color.
En su etapa abstracta inicial predominan los tonos oscuros y las texturas terrosas, que evocan la herida y la sombra. Más adelante, la luz reaparece con fuerza: los horizontes se abren y surgen colores intensos que aportan una dimensión espiritual. En sus últimas obras, la claridad adquiere un carácter casi místico, con tonalidades pastel que crean paisajes oníricos y atmósferas de armonía.
La muestra permite también redescubrir algunos de los entornos naturales más emblemáticos de las comarcas de Tarragona, desde una mirada abstracta. La naturaleza fue para Icart mucho más que un tema pictórico: representaba una conexión profunda con el universo, especialmente en sus estancias en Prades y Cornudella, donde encontró espacios de contemplación y trascendencia.
Según explica su hija, Silvia Icart, esta exposición busca recuperar la figura del artista y acercar su obra al público actual. “Fue un referente para muchos jóvenes creadores de los años 70 y 80 como profesor de Procedimientos Pictóricos en la Escuela de Arte de la Diputación de Tarragona”, señala. Asimismo, destaca que su dedicación a la creación artística contribuyó a que su figura no tuviera la proyección pública que merecía.
La exposición podrá visitarse con entrada gratuita en el horario habitual del recinto.






