T.E.
30/04/2026

Un estudio de la URV destaca su fortaleza como motor económico y alerta de su elevada dependencia de los tráficos a granel
El Port de Tarragona continúa consolidándose como uno de los principales motores económicos del sur de Cataluña y una infraestructura clave dentro del sistema portuario español, aunque afronta el reto de diversificar su actividad. Esta es una de las principales conclusiones del estudio monográfico elaborado por la Cátedra para el Fomento de la Innovación Empresarial de la URV, presentado este jueves en la Cámara de Comercio de Tarragona por Mercedes Teruel y Agustí Segarra.
El informe subraya que el puerto es un activo estratégico para el territorio, tanto por su capacidad de integración en las cadenas logísticas internacionales como por su impacto en la creación de empleo y la atracción de actividad empresarial. Con cerca de 29,5 millones de toneladas movidas en 2025 y una cuota del 5,3% del tráfico estatal, Tarragona se mantiene como un puerto de dimensión media-alta.
A pesar de esta posición relevante, el estudio apunta a una fuerte especialización en tráficos a granel, especialmente líquidos vinculados al complejo petroquímico, que concentran más de la mitad de la actividad. Esta fortaleza, sin embargo, también supone una limitación, ya que evidencia la necesidad de diversificar los tráficos y ampliar su presencia en otros segmentos logísticos.
En este sentido, el documento apuesta por reforzar la intermodalidad, ampliar el hinterland e impulsar nuevas actividades industriales. La estrategia del puerto se basa en tres grandes ejes: logística, reindustrialización y sostenibilidad, con acciones orientadas a mejorar las conexiones ferroviarias, avanzar en la descarbonización y potenciar la cooperación con el puerto de Barcelona para optimizar infraestructuras.
El estudio concluye que el futuro del Puerto de Tarragona dependerá de su capacidad para adaptarse a los nuevos retos económicos y ambientales, reforzar la competitividad y consolidar un modelo más diversificado.
Crecimiento económico con vulnerabilidades
En cuanto al informe de coyuntura económica del primer trimestre de 2026, también presentado durante el acto, se constata que el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre mantienen un dinamismo económico notable, a pesar de un contexto internacional marcado por la incertidumbre y el encarecimiento de la energía.
Entre 2023 y 2025, la población ocupada ha crecido en 46.000 personas, mientras que el paro ha continuado descendiendo. El Camp de Tarragona lidera la reducción del desempleo, con una tasa del 9,05% en marzo de 2026, cada vez más próxima a la media catalana.
A pesar de estos indicadores positivos, el informe alerta de diversas debilidades estructurales, como la dependencia energética, la exposición a los mercados internacionales y el deterioro de infraestructuras clave como la red de Cercanías o la congestión de la AP-7. Estos factores pueden afectar a la competitividad y la calidad de vida.
También se pone de relieve la persistencia de desigualdades, especialmente la brecha salarial de género, que en la provincia de Tarragona se sitúa en el 24,1%, la más elevada de Cataluña.
En conjunto, el estudio concluye que, pese al crecimiento, el territorio necesita avanzar hacia un modelo económico más resiliente, diversificado y con mayor valor añadido.





