T.P.
9/11/2022

En el Port de Tarragona se han dado avances en vistas a la resolución del conflicto.

El Port de Tarragona fue el primer enclave del sistema portuario estatal en el que se abrió una línea para resolver el conflicto de la estiba. Estarraco, la sociedad encargada del Centro Portuario de Empleo (CPE) en Tarragona, fue el primer CPE que acordó disolverse y que ofreció garantías a sus antiguos trabajadores. Todo ello al amparo de lo convenido en el V Acuerdo Marco de Estiba y en el marco del proceso de modificación de la Ley 14/1994, de 1 de junio, que regula las empresas de trabajo temporal y por el cual las estibadoras pasarán a actuar directamente como empleadoras.

A la iniciativa tarraconense le siguieron otros CPE del resto de España, como Alicante, Almería, Motril, y Avilés, informa el medio Transporte XXI. De hecho, Estarraco se comprometió a dar continuidad en las relaciones laborales de todo el personal, ofreciendo la subrogación para que los trabajadores mantengan sus puestos bajo el mismo convenio.

En el caso de Tarragona, junto a la liquidación del CPE, en el que están integrados 130 estibadores, las empresas hace tiempo que empezaron a contratar a personal procedente de empresas de trabajo temporal para dar salida al fuerte crecimiento que los graneles sólidos están teniendo en el enclave. Aunque estos últimos días parece que mejoran los tiempos de descarga, lo cierto es que el problema sigue todavía enquistado.

Fuentes próximas al Ministerio de Transportes, consultadas por Transporte XXI, han valorado muy positivamente la acción empresarial realizada  en Tarragona. “No estamos hablando de un puerto menor, sino de un enclave estratégico ya que es el tercero en movimiento de granel sólido de España y el principal puerto en tráfico de cereales del Mediterráneo”, indican estos medios. Desde esta posición, se ve con optimismo que otros puertos puedan emprender este camino por lo que señalan que “vamos a ver cómo concluye esta decisión, pero es muy importante que se haga en un puerto tan próximo a Barcelona, así como en un recinto controlado por el sindicato mayoritario”.

Según detalla el mismo medio, la fotografía del modelo laboral de los puertos españoles no sería homogénea. Aunque, a primera vista, nada ha cambiado entre grúas y buques, de ratificarse estas disoluciones podrán rivalizar dos tipos de gestión en la estiba. Por un lado, el ‘control de las chapas’ en los principales puertos españoles, aquellos enclaves dominados por el interés estratégico de las grandes navieras del contenedor, se mantendrá en los ‘pools’. Es decir, el personal queda encuadrado en centros portuarios de empleo. De esta forma, las empresas estibadoras de los puertos de Algeciras, Valencia, Barcelona, Bilbao, Las Palmas, Tenerife o Vigo, seguirán manteniendo idénticas condiciones de contratación, bajo el poder del sindicato Coordinadora, dentro del pacto del V Acuerdo Marco de Estiba suscrito con la patronal Anesco.