T.P.
17/04/2026

Los trabajos se prolongarán durante quince días y permitirán regenerar el litoral con 100.000 metros cúbicos de arena

El Port de Tarragona ha iniciado este viernes 17 de abril los trabajos de reposición de arena en la playa de La Pineda, una actuación anual destinada a garantizar el estado óptimo del litoral de cara al inicio de la temporada turística.

La intervención prevé la aportación de 100.000 metros cúbicos de arena, procedentes de un banco situado al sur del espigón del Racó de La Pineda. Los trabajos, que tendrán una duración aproximada de quince días, permitirán que la playa esté lista en las próximas semanas.

Para llevar a cabo la actuación, se ha desplegado la draga Idun R, encargada de extraer el material y transportarlo mediante un sistema de tuberías hasta la playa, donde posteriormente es distribuido con maquinaria terrestre.

Esta aportación de arena forma parte de un contrato bianual iniciado en 2025, con un presupuesto total de 2,8 millones de euros, y responde a una medida ambiental compensatoria vinculada a la prolongación del dique de Llevant.

Control ambiental y protección de especies

El Port de Tarragona ha destacado que la actuación incluye medidas específicas de control ambiental para minimizar el impacto sobre el entorno marino. Entre ellas, se emplearán sonares y equipos de submarinistas para supervisar que el dragado no afecte a la flora existente, especialmente a la Cymodocea nodosa, una planta marina protegida.

Asimismo, se realizarán controles diarios para detectar la posible presencia de la tortuga boba, una especie en riesgo que habita en el litoral tarraconense.

Hacia la estabilización definitiva de la playa

La reposición de arena es, por el momento, una solución temporal para mantener el equilibrio de la playa. A medio plazo, el objetivo es lograr su estabilización definitiva mediante la futura construcción del contradique de Ponent, lo que evitaría la necesidad de nuevas aportaciones periódicas.

Con esta actuación, el Port de Tarragona busca garantizar tanto la calidad del entorno natural como la adecuación de la playa para el uso ciudadano y turístico durante los próximos meses.