T.P.
19/09/2025

Experts del sector ferroviario debaten sobre los retos y oportunidades de la llegada del ancho internacional, que será operacional en 2026.
El Tinglado 1 del Moll de Costa acogió ayer, jueves 18 de septiembre, la sexta edición del Rail Day, una jornada organizada por el Port de Tarragona que reunió a los principales actores del sector logístico y ferroviario para analizar el presente y el futuro del transporte de mercancías por tren.
El evento se estructuró en dos bloques: el primero centrado en la situación actual y la llegada del ancho de vía estándar, y el segundo dedicado al transporte de vehículos por ferrocarril. El presidente del Port de Tarragona, Santiago Castellà, y el secretario de Movilidad e Infraestructuras de la Generalitat, Manel Nadal, inauguraron la jornada. Castellà hizo un repaso de los retos de futuro del puerto en materia de intermodalidad y de las grandes inversiones en marcha, mientras que Nadal subrayó el papel de la administración para ayudar al sector a alcanzar el objetivo 10/30 fijado por la Unión Europea, que busca que al menos el 30% del transporte de mercancías por carretera en trayectos de más de 300 km se realice por tren o barco en 2030.
El comisionado del Corredor Mediterráneo, Josep Vicent Boira, abrió el primer bloque destacando que se están realizando grandes inversiones en infraestructura y que Tarragona jugará un papel clave como nodo central. Boira avanzó que se prevé que el Corredor esté plenamente operativo en 2026. La jefa de Comercial y Desarrollo de Negocio del Port de Tarragona, Genoveva Climent, celebró la llegada del ancho internacional, aunque alertó sobre retos pendientes como la armonización de los sistemas de señalización o la tensión eléctrica. Desde el regulador, José Miguel Galindo (CNMC) señaló que, aunque el sector privado ya mueve más toneladas-kilómetro que Renfe, aún es necesario aumentar el volumen transportado por ferrocarril, ya que España mantiene una cuota ferroviaria inferior al 4%, muy lejos de la media europea del 17%.
En la primera mesa redonda, Rosa Prenafeta pidió más terminales para disponer de mejor conectividad en Cataluña, y Daniel Jähn (Kombiverkehr) añadió que además deben ser de calidad, con espacio, equipamiento y buenas conexiones. Desde el lado de los operadores, Raúl Maestro (Transportes Portuarios SA) alertó de la creciente demanda hacia Europa y de posibles cuellos de botella en la infraestructura transfronteriza, proponiendo trabajar en Portbou, propuesta que respaldó Genoveva Climent para asegurar los flujos futuros de Tarragona.
El segundo bloque se centró en el transporte de vehículos, un sector estratégico en expansión. Arancha Mur (de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) recordó que España es el segundo productor europeo y exporta entre el 80% y el 90% de su producción, con una cuota ferroviaria del 14% en aumento, y destacó que las empresas de ANFAC consideran al Port de Tarragona como el mejor valorado de España. Frank Schnelle (ECG) apuntó que crecerán las importaciones, y Sylvain Reess señaló las oportunidades que suponen los nuevos flujos de Asia para los puertos mediterráneos. Artur Allende coincidió en que los vehículos procedentes de China pueden compensar los flujos existentes, mientras que Juan Pedro Jorquera defendió equilibrar exportaciones e importaciones y Robert Nestler advirtió de los retos logísticos de los vehículos eléctricos. Finalmente, Juan Carlos Marcos subrayó que el Corredor Mediterráneo puede convertir a Tarragona en una puerta de salida de producciones europeas que hasta ahora salían por otros puertos.
El Port de Tarragona está desarrollando importantes infraestructuras para potenciar el ferrocarril, como la terminal de La Boella, la nueva ZAL, una terminal multipropósito y la terminal intermodal de Guadalajara-Marchamalo, cuyas obras finalizarán a principios de octubre.





