T.E.
2/07/2026

La nueva instrucción, elaborada junto al sector logístico, busca mejorar la calidad del aire, prevenir vertidos, evitar plagas y reforzar la seguridad en toda la cadena operativa
El Consejo de Administración del Port de Tarragona ha aprobado una nueva instrucción operativa para la manipulación y el almacenamiento de productos agroalimentarios a granel. La normativa, elaborada con la colaboración de todos los agentes implicados en la cadena logística, establece un conjunto de buenas prácticas para mejorar la gestión de cereales, harinas y otros productos agroalimentarios, con el objetivo de minimizar su impacto ambiental y reforzar la seguridad de las operaciones.
La regulación afecta a todas las fases de la actividad, desde la carga y descarga de buques hasta el almacenamiento, el transporte interno y la expedición por carretera o ferrocarril. Entre sus principales objetivos figuran la mejora de la calidad del aire, la prevención de vertidos tanto en el suelo como en la lámina de agua, la reducción del riesgo de contaminación cruzada entre mercancías, la protección de la fauna y la flora y el control de plagas.
Medidas para evitar pérdidas de producto y la presencia de aves
La nueva instrucción fija criterios específicos para las operaciones de descarga con grúas, con el fin de evitar derrames y reducir la generación de polvo. También obliga a que camiones y vagones circulen sin pérdidas de mercancía, correctamente cubiertos con lonas protectoras y respetando limitaciones de velocidad en las zonas operativas. Asimismo, se establece la limpieza diaria de las áreas de trabajo y la retirada de los restos de producto al finalizar cada jornada.
Uno de los aspectos más destacados de la normativa es la incorporación de medidas para impedir el acceso de las aves, especialmente los palomos, a los productos almacenados. Para ello, las naves deberán disponer de puertas interiores de lamas, mallas metálicas en ventanas y aberturas, sensores de cierre y sistemas que garanticen que las puertas permanezcan cerradas una vez finalizadas las operaciones. Las empresas concesionarias dispondrán de un plazo de seis meses para adaptar las instalaciones existentes.
Colaboración con el Ayuntamiento de Tarragona
El presidente del Port de Tarragona, Santiago J. Castellà, ha destacado la colaboración entre los distintos departamentos de la Autoridad Portuaria y las empresas logísticas para elaborar una normativa que mejore la calidad del producto, la seguridad de las operaciones y el respeto por el medio ambiente. Además, ha subrayado que esta instrucción forma parte del trabajo conjunto que el Port y el Ayuntamiento de Tarragona están desarrollando para hacer frente a la sobrepoblación de aves urbanas en la ciudad.
Inspecciones y posibles sanciones
La nueva normativa prevé que la Policía Portuaria y el personal de los departamentos de Operaciones y Sostenibilidad realicen inspecciones puntuales y sin previo aviso para comprobar el cumplimiento de las medidas. Los incumplimientos podrán ser considerados infracciones administrativas y ser sancionados conforme a la legislación portuaria vigente y al Reglamento de Servicios.





