T.P.
06/12/2021

Los TEUs han mejorado sensiblemente sus tráficos, a pesar de las dificultades.

El volumen de tráfico de contenedores en el Port de Tarragona ya se encuentra en cifras prepandemia. En el acumulado de este año, a cierre de octubre, el enclave movió 44.687 unidades, con un 24,1% de alza respecto al mismo periodo del año anterior. Solo en octubre se registraron 5.675 unidades movidas, un 85,8% más que en octubre del 2020.

Respecto al 2019, según la estadística de la Autoridad Portuaria, en la suma de toneladas, el enclave tarraconense marcó de enero a octubre 400.763 toneladas, lo que representa un 3,4% más respecto al mismo periodo del 2019. Es especialmente significativo este avance, dadas las dificultades de crecimiento que ha tenido esta terminal en los últimos años, pese a contar con una de las mejores plataformas portuarias de Levante en su especialidad.

Los TEUs en el Port están operados en su práctica totalidad por la terminal concesionaria de DP World –excepto aquellos contenedores reefer que gestiona Fruport–. DP World tiene en su terminal tarraconense una capacidad de 15.000 TEUs y un área de 14 hectáreas. En 2008, DP World Tarragona, filial de Dubai World, inauguró esta terminal en el muelle de Andalucía, que puede mover 450.000 TEUs al año.

La principal línea de enlace que ofrece DPWorld en Tarragona es la de la naviera Tarros que, desde abril del 2019, y tras restructurar el servicio en 2020, conecta el puerto tarraconense de forma directa con Marsella (Francia), Génova (Italia), La Spezia (Italia), Salerno (Italia), El Pireo (Grecia), Mersin (Turquía), Latakia (Siria), Beirut (Líbano) y Alejandría (Egipto). Las empresas pueden seguir alcanzando desde Tarragona, vía La Spezia, los puertos turcos de Gemlik, Gebze, Estambul e Izmir y también, vía Génova, los exportadores e importadores pueden, además, acceder desde Tarragona a Trípoli y Misurata (Libia).

DP World, que dispone de vía ferroviaria en el mismo patio de operaciones, trabaja también en Tarragona con las navieras DAL, WEC, ZIM y P&O, que posibilitan enlaces con diversos enclaves de África, EE.UU., Canadá, Bélgica y Holanda, además de las conexiones que ofrece la italiana Tarros.