T.P.
28/05/2020

El Corredor ayudará a relanzar la recuperación económica.
La Cámara de Comercio de Reus ha acogido una nueva jornada de la Fundació Cercle d’Infraestructures que ha contado con la ponencia del Coordinador del Estado para el Corredor Mediterráneo, Josep Vicent Boira. El máximo responsable político de esta infraestructura se ha mostrado optimista en relación a la aceleración de su desarrollo. Según Boira, “la crisis de la Covid-19 nos ha dejado algunas lecciones que subrayan la necesidad del Corredor, como la necesidad de regionalizar la globalización y de contar con cadenas de valor más próximas, objetivos en los que esta gran red ferroviaria es vital”.
Boira también ha destacado que la recientemente anunciada inyección de 30.000 millones euros de la Unión Europea en el presupuesto para infraestructuras también será “un gran impulso para avanzar en la construcción de esta gran obra”. El Coordinador ha reiterado los impactos positivos de la infraestructura a nivel económico: 1,4 euros de retorno de cada euro invertido y la creación de 70.000 puestos de trabajo hasta el 2030. Unos beneficios que también llegarán a nivel medioambiental: “Tenemos que incrementar el porcentaje de mercancías que se mueven por ferrocarril, que en el Estado es demasiado bajo, entre el 4% y el 5%. Hacerlo crecer es clave para luchar contra el cambio climático, para poder reducir emisiones”.
A la jornada, a la que han asistido telemáticamente más de 180 personas, y que ha sido moderada por el presidente del Círculo de Infraestructuras, Pere Macias, ha participado una nutrida representación de las instituciones económicas y políticas de las comarcas de Tarragona, como los presidentes de las cuatro Cámaras de Comercio de la demarcación -Laura Roigé (Tarragona), Paco Faiges (Tortosa), Josep Maria Rovira (Valls) y Jordi Just (Reus)- o el presidente del Puerto de Tarragona (Josep Maria Cruset). También han intervenido los alcaldes de Reus (Carles Pellicer) y Tarragona (Pau Ricomà); el delegado de la Generalitat a Tarragona (Oscar Peris); la presidenta de la Diputación (Noemí Llauradó); y el subdelegado del Gobierno Central a Tarragona (Josep Maria Sabaté).
Todos juntos han posado sobre la mesa los déficits que en materia ferroviaria arrastran las comarcas tarraconenses. El Coordinador para el Corredor Mediterráneo se ha comprometido a analizar, entre otros, reclamaciones como: la necesidad de reactivar la Estación Intermodal del sur del Aeropuerto de Reus (licitada en 2009, pero todavía pendiente de construirse, y sobre la que Boira ha manifestado que “se está haciendo un estudio de demanda” y ha tildado este proyecto como “razonable”); la canalización del transporte de mercancías por el interior mediante la antigua vía Reus – oda; el inicio de las obras este mismo verano del 3.º hilo entre Vila-seca y Catellbisbal; mejorar el servicio de transporte de viajeros Reus – Tarragona – Barcelona; habilitar ramales del Corredor Mediterráneo hacia las zonas de actividad económica del interior o acelerar las conexiones ferroviarias del Puerto de Tarragona; o mejorar las frecuencias de los trenes a la estación de L’Aldea.
Instituciones del territorio y Coordinador para el Corredor Mediterráneo han verbalizado su total predisposición a dar continuidad al diálogo escenificado hoy para “sacar el máximo provecho a una infraestructura que nos abre las puertas del futuro, pero si tiene que ser así en el presente tenemos que corregir los déficits que hace años que arrastramos”, en palabras del presidente de la Cámara de Comercio de Reus, Jordi Just. En este sentido, Josep Vicent Boira ha subrayado que “el Corredor Mediterráneo es una infraestructura de largo alcance pero que no supedita las necesidades internas del territorio, sino que tiene que ser un factor para solucionar los déficits históricos, y por eso es importante mantener un diálogo fluido”.





