Marc Vela Mateo, Consejero delegado Corporación de Prácticos del Puerto de Tarragona

 

J.A.D.
31/10/2014

 

Es una de las profesiones con menos ejercientes en nuestro país. Poco más de 200 profesionales, de los que 8 están en Tarragona. De forma histórica, los prácticos se han mantenido en un segundo plano entre los profesionales de la actividad portuaria. La sociedad que opera en Tarragona emplea a 26 personas en total y dispone de tres embarcaciones.

 

 

¿Por qué este casi anonimato?

Lo cierto es que la profesión se ha mantenido escondida, por diversos intereses, incluidos el de los propios profesionales, que han preferido cultivar ese anonimato.

 

Para el gran público es una profesión desconocida. ¿Cómo se accede?

Primero hay que obtener la licenciatura de Marino Mercante. Posteriormente debe uno sacarse el título de Capitán de Mercante. Además, tiene que haber mandado, durante un mínimo dos años, un barco de al menos 1.000 GT. Una vez has pasado por todo este proceso, hay que presentarse a unas oposiciones. Si las apruebas, entonces, puedes acceder a la vacante que exista en alguna corporación de prácticos, que, a su vez, te requerirá la superación de otro examen teórico y práctico.

 

Parece muy duro

Sí, no es fácil cumplir con las condiciones que se exigen. Quizá en un futuro se modifiquen ya que corremos el peligro que no se cubran las plazas dado que las condiciones para acceder al practicaje en nuestro país son de las más complicadas.

 

Con la normativa 2/2007 de Sociedades Limitadas Profesionales, ustedes ahora funcionan como una empresa privada.

Exactamente igual: debemos velar por obtener resultados positivos. Hay unos accionistas de la sociedad que son los propios prácticos que trabajamos en ella. Y además debemos cumplir escrupulosamente con la normativa que nos regula: la empresa de prácticos tiene una concesión por 10 años, con una serie de obligaciones que debe cumplir.

 

¿Pero habrá algunas diferencias con una empresa privada normal?

Una de ellas, fundamental, es que la marcha del negocio no depende de nosotros, ya que la captación o llegada de buques al puerto no nos corresponde, obviamente. Otra diferencia importante es que, por ejemplo, nosotros no podemos hacer un ERE, debemos mantener la plantilla de prácticos en cualquier circunstancia, porque tenemos que cumplir como servicio público que somos.

 

La política comercial institucional depende de la Autoridad Portuaria. ¿Las tarifas que ustedes aplican, también?

Las tarifas las marca la Autoridad Portuaria, están relacionadas entre otras cosas en la estructura de costes de la Corporación. Las actuales provienen de los acuerdos alcanzados en las negociaciones para la obtención del pliego actual, un buen trabajo realizado por los prácticos anteriores a nosotros.

 

Son, pues, tarifas adecuadas

Tenemos que compararnos con otros países del entorno. En ese sentido, hay que decir que son mucho más baratas que las que se aplican en puertos franceses o italianos, por ejemplo.

 

‘Puertos del Estado quiere introducir la competencia en nuestro sector. No sabemos en qué acabará esta propuesta’

 

Pero quizá en algunos puertos, no el de Tarragona, las tarifas no cubran los gastos…

Eso depende también del tráfico que tengan, pero no es nuestro caso.

 

¿Buenas relaciones, entonces, con la APT?

Sí, porque además la autonomía que tiene el Puerto nos beneficia a la hora de tener que tratar estos asuntos.

 

Hasta 1992 los prácticos dependían de la Marina Militar. Con la Ley de 2007 pasan a trabajar como una empresa privada en la que ustedes son los accionistas. Y en el futuro quizá tengan que competir con otras empresas…

Puertos del Estado quiere introducir, efectivamente, la competencia en nuestro sector. No sabemos en qué acabará esta propuesta, pero de momento no lo vemos claro.

 

Ya que son una empresa, podrá decirme cómo va el negocio

Como he apuntado, el movimiento de buques no depende de nosotros, pero sí que podemos decir que este año estamos experimentando una clara mejora respecto al ejercicio pasado, sobretodo en el tercer trimestre del año. No olvidemos que 2013 fue un mal año respecto al anterior. En todo caso, dadas las potencialidades del Puerto de Tarragona, estamos convencidos que irá a más.

 

Los prácticos sirven de guía a los capitanes de los buques en la entrada y salida de los puertos. En ese cometido la tecnología es muy importante, pero esta profesión requiere de ‘sensaciones’, como explica Vela. Alguna cosa tendrá este oficio que hace que expertos profesionales capaces de mandar grandes buques decidan especializarse en las maniobras más delicadas de atraque y salida de buques. ’Es un trabajo que engancha’, dicen.

 

PERFIL

Edad: 42 años.

Profesión: Capitán Marina Mercante.

Aficiones: Familia, deporte, los «castells».

Rasgos principales de su carácter: Perfeccionista, constante, exigente conmigo mismo.