J.A.D.
22/11/2021

Los descensos de las exportaciones afectan a los dos enclaves especializados: Tarragona y Cartagena.

El tráfico de ganado vivo en el Port está registrando uno de sus peores ejercicios, con un descenso del 46,7% en unidades exportadas y del 24,5% en toneladas. Hasta septiembre, según las estadísticas de la Autoridad Portuaria, el total de unidades exportadas, entre vacuno y bovino, fue de 111.864, frente a los 210.065 ejemplares durante el mismo período del año anterior. En toneladas, de las 29.992 exportadas entre enero y septiembre del 2020 se ha pasado este año a 22.646 para el mismo periodo.

Estas cifras contrastan con las registradas a cierre de 2020, en las que el Port gestionó la salida de 292.617 unidades sumando ovino y bovino, un 22,3% más que en 2019 (239.182 unidades). Respecto al total de toneladas, en 2020 se incrementó un 15,8%: 49.894 toneladas (43.090 en 2019).

Los fuertes descensos en este tipo de tráfico no son exclusivos del enclave tarraconense, ya que el líder estatal y europeo en este sector, el puerto de Cartagena, también ha visto bajar sus porcentajes. Y es que diversos factores confluyen en esta marcada caída. El más destacado es el precio del ganado, que se ha encarecido ante la subida del coste de los piensos para el criador. El alza en los precios detrae al importador (algunos países del Magreb y Oriente Próximo), que busca como alternativa abastecerse en otros países. Así, de esta coyuntura se están beneficiando Eslovenia y Croacia, con precios mucho más competitivos. Y también Portugal, país desde el que se ha iniciado una ruta marítima con Israel, a la que ganaderos españoles también encaminan su producción.

Además del alza del precio del ganado, hay otras circunstancias que pueden marcar también de cara a futuro el descenso de tráficos. Por una parte, la posición de algunos países de la UE, que quieren impedir este tipo de transporte: Alemania, Holanda y Luxemburgo se han pronunciado claramente en contra. Francia (con su puerto exportador de Sète) y Rumanía defienden la postura contraria. En medio de este debate, se encuentra también la necesidad de renovar la envejecida flota dedicada a este transporte, con barcos escasamente equipados y con velocidades de crucero inferiores a 15 nudos, lo que prolonga la estancia en el mar de los animales.

El Port de Tarragona cuenta con los equipamientos necesarios para las operaciones de carga, con instalaciones diseñadas para garantizar en todo momento un trato adecuado y cuidadoso a los animales, manteniendo la premisa fundamental de preservar su bienestar y seguridad durante el tiempo de estancia en el puerto. Como mejorQs recientes, la Autoridad Portuaria ha ampliado el horario de atraque de los buques especializados, permitiendo que sea hasta las 18h, lo que facilita las operaciones. Las limitaciones del encave tarraconense se centran, especialmente, en la imposibilidad de realizar dos operaciones simultáneas de carga, y en las limitaciones al no poder operar durante las 24 horas, como sí puede hacerse en el puerto de Cartagena.

El ganado que se exporta desde Tarragona tiene como destino principal Oriente Medio, Norte de África y otros puntos de la cuenca mediterránea. Países como Libia, Líbano, Argelia, Túnez, Egipto o Turquía son los principales importadores de novillos y corderos. El pasado año, se abrieron los mercados de Marruecos, así como exportaciones puntuales a Arabia Saudí. Transmar y Euromarco son los operadores privados que concentran esta logística en el Port.