T.P.
17/09/2021

Se han embarcado y colocado un total de 7 palés con un peso de 250 kg aproximadamente cada uno.

Este viernes 17 de septiembre, el presidente del Puerto de Tarragona, Josep Maria Cruset, acompañado del Alcalde de Tarragona, Pau Ricomà; de María José Figueras, rectora la Universitat Rovira i Virgili; de Josep Lluis Domingo, fundador y director del grupo de investigación Tecnatox, y de Jaume Folch, biólogo y director del equipo científico de Tecnatox, entre otros representantes de la administración y empresas, han participado en la colocación de biotopos en el fondo marino de la playa de Miracle haciendo realidad el proyecto de restauración de la vida marina, presentado por el Puerto el pasado septiembre de 2020.

Desde el varadero del Club Nàutic de Tarragona, una embarcación ha sido la encargada de sumergir los biotopos, que tienen como objetivo, recuperar las poblaciones de cefalópodos de interés pesquero como la sepia, el calamar y el pulpo, y las fanerógamas marinas como la posidonia oceánica.

En la operación se ha sumergido un total de 7 palés de biotopos, con un peso mediano de 250 kg aproximadamente cada uno. Estos elementos, construidos con materiales naturales biodegradables, se han colocado a una profundidad de entre 10 y 14 metros en los puntos escogidos en la zona la Punta de la Playa del Miracle.

Mientras el remolcador depositaba en el mar los biotopos de grandes dimensiones, los representantes de los medios de comunicación y los representantes de las organizaciones implicadas en el proyecto de restauración marina, han estado testigos de la inmersión desde la embarcación ‘Golondrina’ Tarragona Azul.

El proyecto es financiado y liderado por el Puerto de Tarragona – que recoge esta acción en sus compromisos de sostenibilidad-, diseñado y ejecutado por un equipo científico de la universidad Rovira y Virgilio, formado por las empresas Tecnatox y DeepSea Numerical.

La colocación de biotopos a la Punta de Miracle es la primera de las tres previstas en este proyecto. La segunda y tercera se realizarán ante el dique de Llevant en las próximas semanas. Las tres ubicaciones han sido seleccionadas en función de las condiciones óptimas para instalar estas estructuras y en función de la detección de espacios donde las comunidades marinas no están plenamente desarrolladas o han sufrido problemas de degradación ambiental.