T.P.
19/07/2021

La presidenta del Parlament de Catalunya presidió el acto oficial de inauguración de la reforma integral del Museu.

El Port de Tarragona inaguró este pasado sábado el nuevo Museu del Port tras una reforma integral para crear una oferta museística apasionante y atractiva abierta a todos los públicos. El acto de inauguración estuvo presidido por la presidenta del Parlament de Catalunya, Laura Borràs, y el president del Port de Tarragona, Josep M Cruset. Además, estuvieron presentes el alcalde de Tarragona, Pau Ricomà; el secretario general de la Vicepresidencia y Departamento de Políticas Digitales y Territorio de la Generalitat de Catalunya, Ricard Font; la Delegada del Govern de la Generalitat de Catalunya en Tarragona, Teresa Pallarès, y el subdelegado del Gobierno de Tarragona, Joan Sabaté, entre otros.

El acto, dirigido por la directora de Port Ciutat de la Autoritat Portuària de Tarragona, Montse Adan, contó también con la presencia del director del Port de Tarragona, Ramón Ignacio García; el director de Infraestructuras y Conservación del Port y responsable de las obras del Museu, Carles Segura; la responsable del Museo, Mercè Toldrà; así como diferentes personalidades y gestores relacionados con el entorno del Port y la Ciudad.

El acto de inauguración del Museu también contó con la participación de elementos festivos del Serrallo, el Barrio del Port y del resto de la ciudad con un baile y el encendido de una tronada. La Colla de Diables Voramar i Víbria de Tarragona, los Xiquets del Serrallo, los Gegants del Barri del Serrallo, los Gegants del Barri del Port y los Nans Pescadors han amenizado el acto de inauguración y han aportado la nota de color al primer día de vida del nuevo

La arquitectura y el diseño de exposiciones van de la mano en el proyecto del nuevo Museu. Desde el principio, el diálogo entre ambas disciplinas ha permitido encontrar las soluciones más adecuadas pare este espacio, optimizando recursos y tejiendo sinergias que acaban favoreciendo la eficiencia y atractivo de la instalación.

Veinte años después de su inauguración como museo, este antiguo almacén cambia su aspecto para adaptarse mejor a su uso actual. La intervención es respetuosa con la construcción original, y mantiene su significado, tratándola como el elemento patrimonial que es.

Desde el verano de 2020, el Port ha trabajado en el proceso de renovación integral de este espacio cultural e histórico de la ciudad. Las obras han culminado en un año aproximadamente en el que el almacén, construido en el primer tercio del siglo XX, se ha convertido en un espacio más nuevo y moderno para exponer la colección de patrimonio portuario, y al mismo tiempo, ofrecer una nueva museografía de emociones gracias a la incorporación de elementos audiovisuales e interactivos.

El importe de la inversión en la reforma integral del edificio fue de 1.645.379,80 € (IVA excluido) y el presupuesto en el nuevo diseño del museo, de 917.813,03 € (IVA excluido). El Museo ha sido objeto de una intervención integral de aproximadamente 12 meses que mejora el edificio y renueva su aspecto museístico, manteniendo su esencia e historia arquitectónica. Esta reforma ha sido parcialmente financiada a través del 1,5% cultural, ya

que la Comisión Mixta del VII Convenio de Colaboración entre el Ministerio de Fomento y el Ministerio de Cultura para la Acción Solidaria en Patrimonio Histórico, aprobó la concesión de 1,75 millones de euros al Port de Tarragona para «obras del proyecto de nueva propuesta para el Museo Marítimo del Port de Tarragona».

La propuesta arquitectónica para la reforma integral del espacio del Museu del Puerto es un diseño del Estudio Despatx Milà Arquitectura i Urbanisme de Tarragona. El resultado de esta propuesta ha permitido al Museo adaptarse a los usos actuales y mejorar la climatización, accesibilidad y confort del espacio con tres intervenciones principales realizadas: la sustitución de la cubierta, la mejora del aislamiento del edificio y la instalación de aire acondicionado.

El resultado de esta reforma del edificio también se refleja en el interior del antiguo almacén. El Museo mantiene dos plantas, pero con dos novedades: la incorporación de un espacio de recepción y acogida con guardarropa, servicios y tienda y la sustitución de las dos escaleras anteriores por un balcón que hace de mirador sobre la exposición e impregna una transición más suave y visual en el paso de la planta baja a la primera planta. Las obras han afectado a una superficie de 2.600 m2 construidos y ha permitido el aumento de la superficie expositiva en unos 600 m², para espacios de formación, una sala de reservas y despachos.