T.P.
20/05/2021

El túnel, en autovía A-27, es una alternativa de gran capacidad y seguridad entre Tarragona y Montblanc.

La apertura del túnel del Coll de Lilla, prevista para finales del próximo año, va a suponer una nueva conexión, mejorando eficiencia y tiempo, entre las comarcas de Lleida y las de Tarragona. Conexión en la que cobra especial protagonismo el Port de Tarragona, dado el tráfico de mercancías que existe entre el enclave portuario y las comarcas de Lleida.

En una jornada bajo el título ‘L’eix Tarragona – Lleida a través del túnel de Lilla’, organizada por la Fundació Cercle d’Infraestructures, la Cambra de Tarragona, la Cambra de Lleida, el Col·legi d’Enginyers de Camins, que ha contado con la  colaboración de la Autoridad Portuaria de Tarragona.

El presidente del Puerto de Tarragona, Josep M Cruset ha realizado una ponencia bajo el título  “Los impactos del túnel de Lilla: territorial, económico y social”, acompañado por Àngel Ferrer, presidente de ASOTRANS y Javier Sancho, director del Complejo Industrial Repsol de Tarragona. El presidente del Port  ha destacado que “la puesta en funcionamiento del túnel del Coll de Lilla reducirá el tiempo y los costes en la conexión del Port con Lleida y Aragón, permitiendo más movimientos diarios, hecho que aumentará la competitividad.” Cruset también ha afirmado que “el túnel contribuirá a una mayor eficiencia de consumo energético en el transporte de carretera y es una contribución a una lograr una actividad económica sostenible, un objetivo que está alineado con los valores del Puerto de Tarragona”.

En el acto ha intervenido Pere Macias, presidente de la Fundación Círculo de Infraestructuras; Jaume Saltó, presidente de la Cámara de Lleida; Laura Roigé, presidenta de la Cámara de Tarragona y Joan Borràs, representando del Colegio de Ingenieros de Caminos.

La autovía A-27 es una infraestructura de alta capacidad que conectará Tarragona con Lleida, pasando por Montblanc. Esta ruta mejorará sustancialmente las comunicaciones de viajeros y mercancías que unen importantes zonas industriales del interior con el Port de Tarragona, sirviendo de alternativa a la N-240, muy congestionada y más lenta que la futura autovía. En su ponencia, Josep M Cruset ha explicado que “se calcula que hay un movimiento de 14.000 vehículos diarios, de los cuales 2.000 son camiones, entre Tarragona y Valls y cerca de 3.000 en el tramo entre Valls y Montblanc”. El tiempo al recorrer esta distancia actualmente por la N-240 para un camión cargado es 16 minutos. Con la entrada en servicio de este tramo del A27, un camión a una velocidad de 90 km/hora tardaría 2 minutos al pasar el túnel. Por lo tanto, el ahorro de tiempo para un camión es de 14 minutos. Por otra parte, se calcula que para un camión y trayecto esto supone un ahorro de 7,7 litros de gasoil y 19 kilos de emisiones de CO2.

Esta reducción de tiempo, ha concluido Cruset “supondrá que un camión podrá realizar 2 viajes en el día entre Tarragona y Lleida”. En la actualidad, los camiones solo tienen la posibilidad de realizar uno y medio entre Lleida y el Port.