T.P.
24/03/2021

La prioridad es destinar el nuevo muelle a la actividad crucerística.

El Port Tarragona comienza la instalación de la viga cantil del muelle de Balears. Se trata de una viga de hormigón armado de medidas de 5,40 metros de ancho y 1,70 metros de grosor que seguirá toda la longitud del muelle exterior y el interior. Esta pieza es donde se alojarán los bolardos, defensas y otros elementos auxiliares del muelle.

Las vigas cantil son unas piezas de hormigón armado, construidas «in situ», que cierran el extremo superior externo del muelle. Sus objetivos son servir de cierre a las explanadas, conseguir la correcta alineación del muelle, permitir el anclaje de defensas, bolardos, escaleras, etc. y soportar los carriles para las grúas cuando esté prevista la instalación (no es el caso del muelle de Balears).

En esta viga se instalarán bolardos de 200 toneladas de capacidad necesarios para el amarre de cruceros. El  muelle de Balears estará preparado para recibir a los cruceros más grandes del mundo, y éstos tienen un francobordo (la distancia entre la borda y la línea de flotación) muy alto, lo que genera efecto vela.

El muelle exterior irá equipado con defensas escudo blancas, estas defensas se instalan para poder recibir barcos muy grandes y blancos para que no manchen los cruceros. Mientras que el muelle interior irá con defensas cilíndricas tradicionales.

El cantil se equiparará también con escaleras para boteros y para el rescate de personas en el agua, también habrá anillas para amarrar barreras de contención de derrames y por las maniobras de diferentes embarcaciones de servicio.

La actividad en el muelle de Balears no cesa, durante las últimas semanas se han retirado las precargas que había encima del muelle. El objetivo ha sido asentar la explanada adyacente al muelle con el propio peso del material extraído del fondo marino.

Esta nueva infraestructura aumentará la capacidad para recibir más visitantes y en mejores condiciones, con una línea de atraque total de 700 metros, ya que, en 240 de estos 460 metros de longitud, se podrá atracar en ambos lados y se añade la zona del dique de Llevant.

Con todo se puede llegar a doblar el número de cruceros que podrán atracar simultáneamente y, también, acoger los cruceros más grandes del mundo. El Port de Tarragona ha ideado este muelle como un muelle multipropósito, de esta manera podrá recibir diferentes tipos de tráficos portuarios ahora y en el futuro.