T.P.
04/02/2021

Los tráficos que más han notado los efectos negativos de la pandemia son el crudo de petróleo y los vehículos.

El Consejo de Administración del Port de Tarragona ha aprobado ayudas para las empresas concesionarias de la comunidad portuaria por valor de más de 1,6 millones de euros. Estas ayudas se han aprobado al amparo del dispuesto en el Real Decreto ley 26/2020, de 7 de julio, de medidas de reactivación económica para hacer frente al impacto de la COVID-19 en las áreas de transporte y vivienda, que establece medidas en el sector del transporte marítimo para paliar los efectos económicos negativos derivados de la pandemia por COVID-19.

Entre otras medidas, el Real Decreto indica que las autoridades portuarias «pueden reducir significativamente el tráfico mínimo exigido para el 2020 que se establecen en los correspondientes títulos concesionales, en los casos en que no sea posible conseguir esta actividad o el tráfico mínimo a consecuencia de la crisis del COVID-19«.

En este sentido, respecto a la reducción de actividad o tráfico, el Port ha aprobado la reducción de la tasa de actividad por un valor total de seiscientos mil euros para que las empresas concesionarias, que han podido justificar una pérdida significativa, puedan compensar este efecto negativo con una revisión de los requisitos mínimos de tráfico establecidos en los valores concesionales correspondientes. Además, respecto a la tasa de actividad, durante el año pasado, la APT suavizó la exigibilidad de la tasa de actividad y abolió el pago anticipado, fijando un aplazamiento de la liquidación al final del ejercicio, también para las empresas que lo solicitaron y han podido demostrar pérdidas significativas.

Respecto a las medidas adoptadas en el ámbito de la tasa de ocupación, el Port ha aprobado ayudas por un total de un millón treinta y un mil euros. Esta ayuda se ha aplicado para aquellas empresas concesionarias que han acreditado impacto significativamente negativo en su actividad a consecuencia de la crisis de la COVID-19. En este caso, la Autoridad Portuaria ha reducido la cuota líquida de la tasa de ocupación meritada durante el ejercicio.

En el caso del Port de Tarragona, los tráficos marítimos que más han notado estos efectos negativos de la pandemia son el crudo de petróleo, los vehículos nuevos, mercancía general en contenedor y los productos siderúrgicos.