Josep Gallofré
02/09/2020

El proyecto está integrado en el eje ‘Sostenibilidad Ambiental’ del Puerto de Tarragona.

Regenerar las especies marinas de interés comercial en la zona del Puerto de Tarragona y recuperar su ecosistema. Este es el objetivo del proyecto que ha impulsado el enclave, conjuntamente con la Universidad Rovira i Virgili. Se trata de una de las acciones incluidas dentro del eje ‘Sostenibilidad Ambiental’ del Plan de Sostenibilidad del Port de Tarragona- Agenda 2030. El objetivo principal de la iniciativa es recuperar las poblaciones de cefalópodos de interés pesquero como la sepia, el calamar y el pulpo, así como las fanerógamas marinas como la Posidonia oceánica, muy importantes por su actividad en el fondo del mar. El proyecto ha sido presentado este miércoles, 2 de septiembre, por el presidente del Puerto, Josep Maria Cruset, junto la rectora de la Universidad Rovira i Virgili, María José Figueras; i el representante del equipo científico Tecnatox y biólogo director del proyecto, Jaume Folch.

«Este proyecto permitirá que anualmente haya una puesta adicional de 300.000 huevos», ha explicado Cruset en el inicio de la presentación. El presidente del enclave lo ha definido como un proyecto escalable, con un coste actual de 15.000 euros. En este sentido, Josep Cruset no ha descartado que la iniciativa llegue a tener una visión internacional y busquen ayudas económicas Europa para ampliarlo. Por su parte, María José Figueras también considera que se trata de una iniciativa que «no debe quedarse en Tarragona» y que «debe llegar a escala internacional».

El equipo investigador quiere conseguir el objetivo con la creación de biotopos que guardan una relación directa con el pasado romano de Tarragona, en modo de homenaje a la antigua Tarraco. Serán unas estructuras artificiales -en forma de columnas romanas, ánforas y losas- hechas con materiales naturales y biodegradables que se instalarán en el fondo marino con la finalidad de favorecer la reproducción y proliferación de los organismos y ideales para el desarrollo de algas e invertebrados marinos. Así, los biotopos están diseñados para que se desintegren en un período de 3 a 5 años, integrándose en la arena de la playa .

Los biotopos se colocarán en tres zonas: dos en el dique de Llevant y otro en la Punta del Miracle. Estos espacios reúnen las condiciones para instalarlos y poder recuperar el ecosistema. Dichas ubicaciones responden a una necesidad detectada por los investigadores donde las comunidades marinas no están plenamente desarrolladas o han sufrido una degradación ambiental. En cada espacio se pondrán 6 conjuntos de estructuras a distintas profundidades, con un total aproximado de 100 piezas individuales en la suma de todas las ubicaciones.

Jaume Folch ha hablado de la «mala» situación de algunos espacios del litoral tarraconense, un motivo que, en parte, les ha llevado a realizar esta investigación. «Estamos muy preocupados», ha lamentado el responsable de Tecnatox. Folch ha explicado que, por ahora, «se trata de un experimento» y ha añadido que es «muy importante replantar el ecosistema y recuperar la fauna invertebrada para conseguir un interés comercial».

La intención del Puerto de Tarragona y de la URV es que se convierta en un proyecto social y acercarlo a la ciudadanía. De esta forma, los biotopos serán visitables practicando snorkel y buceando, aunque una parte se reservará para el estudio.

Seguimiento y obtención de resultados en abierto

El equipo científico Tecnatox ha creado un nuevo concepto bajo el nombre ‘Living Lab’. El proyecto publicará las acciones, el material gráfico y audiovisual para dar a conocer la vida marina entre los biotopos y así poder informar de la evolución del proyecto. Se trata de un ecosistema social, abierto e innovador que pretende estimular la interacción y participación de la sociedad y de los equipos profesionales.