T.P.
27/08/2020

La planta, que estará operativa en 2021, será la primera de estas características en la Península Ibérica.

Repsol contará en 2021 con la primera planta de la Península Ibérica para la fabricación de polímeros de alta resistencia al impacto. Para producir estos materiales avanzados, la compañía adecuará una de las unidades de su Complejo Industrial de Tarragona, con un coste total de 32 millones de euros, entre inversiones y otros tipos de desembolsos.

Se trata de un producto de alta especialización, que aporta un gran valor añadido en mercados como el de la automoción, tanto por su mayor ligereza como, principalmente, por su extraordinaria resistencia al impacto, lo que redunda en una mayor seguridad de los vehículos.

Gracias a estas características, este tipo de polímeros sirven como materia prima para la fabricación de parachoques y diferentes elementos interiores y exteriores de los vehículos que requieren especial firmeza, como paneles de puertas e instrumentos. Su uso en estas piezas aumenta significativamente la protección del habitáculo. Además, estos materiales también son útiles para otros tipos de aplicaciones, como la fabricación de maletas, equipamiento deportivo o carcasas de grandes baterías, que pueden aprovechar sus características particulares para mejorar sus prestaciones.

Esta nueva gama de polímeros tiene menor densidad que otros materiales alternativos, por lo que además, contribuye a disminuir el peso total de los vehículos, lo que reduce sus emisiones y amplía su autonomía. Este proyecto refuerza el papel de Repsol como suministrador clave para el sector de la automoción y compañía comprometida con el medio ambiente, en el marco de su objetivo de llegar a cero emisiones netas en 2050.

Para fabricar esta nueva gama de polímeros la compañía instalará un segundo reactor en una de las unidades de producción de polipropileno del área Química de su Complejo Industrial de Tarragona.