T.P.

30/06/2020

La APT esta apostando por reducir su huella hídrica y fomentar la biodiversidad.

La Autoritat Portuària de Tarragona impulsa, desde hace ya tres años, un plan para reducir su huella hídrica y fomentar la biodiversidad, a la vez que mitiga las emisiones de CO2. Para ello, la APT viene trabajando en diferentes líneas de actuación que pasan por crear nuevas zonas verdes o remodelar las ya existentes en línea con este compromiso ambiental.

Durante los últimos tres años, y según explican fuentes de la Autoridad Portuaria, se ha invertido en reforestar espacios degradados o sin un uso específico para generar nuevas zonas verdes con plantas autóctonas o adaptadas al clima mediterráneo. De igual forma, se han substituido zonas de alta necesidad de riego por plantas autóctonas y se han creado espacios de alta biodiversidad y plantas melíferas para atraer insectos polinizadores.

El objetivo general ha sido compensar la mayor cantidad de emisiones de CO2 mediante árboles y arbustos autóctonos. De hecho, los criterios para la selección de especies vegetales han sido que su procedencia sea de la zona litoral mediterránea, que requieran poco consumo de agua y que sean plantas que, o bien atraigan insectos polinizadores o proporcionen alimento y refugio a pájaros.

Entre las zonas donde ya se han realizado actuaciones con estos criterios están el paseo de la playa del Miracle, el parking del edificio de entidades del Moll de Costa, el Refugi 1 Moll de Costa, el acceso al Moll de Reus, las jardineras de les terrazas del Serrallo, las jardineras del paseo km 0 o el acceso al Moll de Hidrocarburos.

Los próximos proyectos que se acometerán son la restauración de los Prats de la Pineda (dentro del espacio Xarxa Natura 2000), el jardín del antiguo edificio de la Autoridad Portuaria, el jardín del Museu del Port, la cuarta plantada solidaria en el acceso del Moll de Reus y el aumento de la masa forestal del paseo del Miracle.

Gracias a estas actuaciones, y solamente teniendo en cuenta las principales zonas verdes y los árboles y arbustos de mayor tamaño, la Autoridad Portuaria calcula que podrán compensar cerca de 1500 toneladas de CO2, una cifra que irá creciendo de forma constante tras la realización de nuevas actuaciones.