J.A. DOMÈNECH
15/04/2020

La práctica totalidad de los sectores de actividad está afectada por la mancha del coronavirus. Sus implacables efectos han detenido prácticamente los motores de la economía, mostrando un escenario dantesco, de consecuencias,  hoy por hoy, imprevisibles. En mayor o menor grado, es una situación que todos padecemos y conocemos bien. La vivimos cada día.

Sin embargo, no todo puede detenerse. “Hay sectores que están funcionando con igual o más volumen que antes de la pandemia, como por ejemplo el sector químico o el agroalimentario”,  señalaba hace unos días el director general  de Arola Aduanas y Consignaciones, Carlos Arola, en una conferencia telemática organizada por la Cambra de Comerç de Tarragona.

El tráfico de agroalimentario mantiene volúmenes

En la cadena de suministro de las actividades imprescindibles, los puertos actúan como un engranaje vital, una de las palancas capitales que hace que no se pare la logística necesaria. En nuestro ejemplo, el Puerto de Tarragona aporta un soporte fundamental a la economía de su hinterland de influencia. Los operadores privados en el enclave siguen en plena actividad, salvo alguna excepción, evidente en el caso de los cruceros y creciente en el de automóviles.

Como prólogo,  hay que mencionar las medidas que las empresas que operan en el Puerto han tomado frente a la pandemia. Todas las compañías consultadas, como no podía ser de otra manera, han puesto en marcha acciones preventivas para evitar contagios, siguiendo el protocolo establecido por la propia Autoridad Portuaria, así como medidas internas de refuerzo de estas disposiciones. De manera que se  han implementado todo tipo de directrices de higiene, desinfección, formación para los colaboradores, entre otras. Y siempre aliando las normas de máxima seguridad en relación con tripulaciones, terminales y otros servicios portuarios.

Plena actividad portuaria

“En nuestro caso, la actividad sigue siendo la normal, aunque nos hemos visto obligados a restringir determinadas operaciones, como por ejemplo las de carga y descarga de camiones cisterna, por disponer de menos personal en nuestras terminales”, explica Eduardo Sañudo, director general de Vopak Terquimsa, empresa especializada en el almacenamiento, tratamiento y transporte de productos químicos líquidos, uno de los tráficos clave de la infraestructura tarraconense. “Por otro lado, debido a la fuerte caída de la demanda de combustibles, hemos tenido un fuerte aumento de la demanda de almacenamiento”.

El Puerto aporta un soporte fundamental a la economía de su hinterland de influencia15

Desde Alfaship, con gran actividad en cereal e hidrocarburos, explican que “por el momento no hemos podido notar una afectación directa, ya que las escalas que actualmente estamos atendiendo ya eran viajes cerrados con anterioridad”, señalan desde la consignataria. Por su lado, fuentes del operador Nextmaritime, especializado en graneles líquidos,  apuntan que “no se han visto afectados el número de escalas de los buques, aunque sí los servicios a los mismos”.

El consignatario y transitario Transmar tampoco ha registrado cambios en su volumen de operaciones, aunque “creemos que bajarán los ritmos de aquellas mercancías que no sean de primera necesidad”. En una situación como la que estamos viviendo, “los puertos son los últimos en verse afectados”, precisan.  En nuestro caso, explican desde Supercontrol & Maritime Services, “el trabajo continúa igual, no hemos notado un descenso, seguimos en plena actividad”. Esta empresa tarraconense trabaja en el control de mercancías, con especialidad en agriproductos, uno de los tráficos clave en estas semanas.

Un caso aparte sea quizá el de DP World, gestor de la terminal de contenedores del Puerto. “Todos los tráficos que están relacionados con industrias que están cerradas porque no son esenciales, han dejado de circular y en consecuencia nos ha afectado a nuestro tráfico también”, apuntan desde la compañía.

Mirando al futuro

¿Y cómo se verán afectados a medio plazo los tráficos? En DP World , precisamente, al concentrar su operativa en los TEUs, explican que “la afectación en los puertos llegará en las próximas semanas, porque muchos de los enclaves aún están trabajando en la descarga de mercancías que se embarcaron antes de la crisis”. No obstante, lanza un mensaje de optimismo: “Esperamos que la recuperación por parte de todas las industrias sea lo más temprana posible”.

“Si se prolonga esta crisis –señalan desde Transmar–, afectará a determinadas mercancías, como estamos viendo en algún caso; pero que cuando acabe la pandemia volverán a activarse. Sin embargo, no sabemos el alcance de la crisis económica y financiera que pueda derivarse”.

El movimiento de TEUs se verá afectado a medio plazo.

El portavoz de Alfaship, por su lado,  indica que  “es  una incógnita saber por cuánto tiempo esta situación se alargará y qué impacto podrá tener. En cualquier caso, a nadie se le escapan las importantes repercusiones económicas que esta crisis va a tener, y en mayor o menor medida esto tendrá que afectar al consumo y por ende a las importaciones/exportaciones en nuestro Puerto”. En esta línea, desde  Nextmaritime señalan que “el transporte de mercancías depende de la economía. Se espera que esta quede  afectada después del parón por el covid-19, por lo que también se verán afectados los tráficos”.

Eduardo Sañudo, de Vopak Terquimsa, ofrece un argumentario general y específico de su sector. “Conforme se prolongue ésta situación, y especialmente desde que se ha limitado la actividad a los sectores considerados como esenciales, habrá una caída generalizada del consumo. El parón de la construcción y de la fabricación de automóviles, tiene un impacto enorme en la demanda de ciertos polímeros, cuya materia prima almacenamos en Vopak Terquimsa. No obstante, paralelamente, ha habido un fuerte aumento en la demanda de otros químicos y polímeros utilizados para el sector de la higiene, farmacia, y sanitario en general, por lo que no prevemos por el momento una fuerte bajada en los tráficos.  Es todavía pronto para poder asegurarlo. Por otro lado, y como hemos comentado antes, ha habido un fuerte aumento en la demanda de almacenamiento para combustibles, pues con la caída de la demanda, y de los precios, muchas empresas han decidido comprar estratégicamente en previsión de una subida de precios en el medio-largo plazo”.

En Supercontrol quieren aportar por una visión claramente optimista respecto a los futuros tráficos en el Puerto de Tarragona. “Creemos que, sustancialmente, no estarán afectados en Tarragona, y diría que incluso esto será igual a nivel nacional”.