J.A. DOMÈNECH
22/07/2019

La caída de la cosecha de cereales en nuestro país augura un año récord de importaciones en el Puerto. Así lo publicamos en una reciente noticia, en la que señalábamos que el sector espera alcanzar este año en nuestro país 17,4 millones de toneladas de producción cerealista, un 27% menos que el volumen obtenido en la campaña del año pasado.

 

El incremento de movimiento supondrá todo un reto para la logística del enclave (foto APT)

 

En su detalle, según señalan desde Cooperativas Agro-alimentarias de España, en trigo blando se alcanzarán los 4,34 Mt, en cebada 6,94 Mt, en maíz 3,56 Mt, en trigo duro 700.608 toneladas, en avena 859.445 toneladas, en centeno 286.187 y en triticale y otros 802.824 toneladas.

La previsión del consumo, sin embargo, se mantiene estable e incluso al alza, ya que se calcula que la demanda será superior a 38 millones de toneladas. Solo la producción de piensos compuestos en España alcanza 33 millones de toneladas anuales. En consecuencia, para compensar este desequilibrio, deberán reforzarse las importaciones. Una cifra de compras al exterior que podría situarse en un mínimo de 14 millones de toneladas.

¿Pero qué va a significar esta crisis para el Puerto de Tarragona? Al ser el núcleo de paso de la mayoría de importaciones de cereal en nuestro país, para el enclave tarraconense puede establecerse una cierta previsión sobre el tráfico de este tipo de mercancías. Depende de la cosecha interior, fundamentalmente, pero también de las cosechas y precios en mercados como Ucrania, Rusia, Brasil, EE.UU., entre otros. Aun así, los especialistas apuestan por cifras concretas.

El previsible nuevo récord en agroalimentario que registraría el Puerto este año, podría situarse en las 6,5 millones de toneladas aproximadamente, que en porcentaje sería un alza del 15% respecto al año anterior. Conviene resaltar que 2018 ya fue un año excepcional, con 5,7 millones de toneladas importadas, un registro superior al del 2017 en un 14%.

Los brokers e importadores consultados por Tarragonaport, no quieren lanzar las campanas al vuelo, pero ven como “muy probable” alcanzar los 6,5 millones de toneladas señaladas. Hay que recordar que, en su aportación al volumen general de tráfico del enclave (32 Mt en 2018), agroalimentario supone el 20% de todo el movimiento de mercancías, ocupando la segunda posición tras energéticos y químicos que registran el 70% de todo el movimiento.

El optimismo de estas cifras también se traduce en que debe reforzarse toda la actividad logística especializada. El incremento del volumen obligará a buscar más depósitos fuera del recinto portuario, que tiene su tope en los 230.000m2 especializados en agriproductos, pero a todas luces insuficientes para cubrir los habituales picos de sobresaturación. El volumen estimado generará además más tráfico interior de camiones.

La capitalidad mediterránea que ejerce el Puerto en esta especialidad, tendrá, en este sentido, un auténtico reto este ejercicio. Una prueba que nos permitirá comprobar si el enclave puede gestionar estas nuevas cifras con fluidez, lo que afianzaría su liderazgo y dejaría todavía más atrás a los posibles competidores.