J.A. Domènech
15/07/2019

La cosecha de cereales en nuestro país va a registrar uno de los peores datos de los últimos años. El calor y las muy escasas lluvias llevarán a este sector a sumar para todo el Estado una producción de 17,4 millones de toneladas, un 27% menos que el volumen obtenido en la campaña del año pasado, a la luz de los datos que manejan asociaciones de cooperativas especializadas e importadores.

Por cultivos, según señalan desde Cooperativas Agro-alimentarias de España, en trigo blando se alcanzarán los 4,34 Mt, en cebada 6,94 Mt, en maíz 3,56 Mt, en trigo duro 700.608 toneladas, en avena 859.445 toneladas, en centeno 286.187 y en triticale y otros 802.824 toneladas.

A partir de este mes y hasta finales de año crece el movimiento en este sector.

La previsión del consumo, sin embargo, se mantiene estable e incluso al alza, ya que se calcula que será superior a 38 millones de toneladas. En consecuencia, para compensar este desequilibrio, deberán reforzarse las importaciones. Una cifra de compras al exterior que podría situarse en un mínimo de 14 millones de toneladas.

Para certificar esta necesidad de importaciones, un informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (EE. UU.) analiza las previsiones de cosecha e importación de cereales de invierno de España de cara a la campaña 2019/2020. La pobre cosecha y la creciente demanda de piensos en el sector ganadero español llevan al Departamento norteamericano a señalar que España podría importar más de 17 millones de toneladas de cereales forrajeros de la UE y de terceros países en la campaña 2019-2020

El Puerto de Tarragona lidera este tipo de tráficos en el Mediterráneo, al detentar la capitalidad logística de un amplio hinterland del sector, en el que se aúnan su situación privilegiada con la alta especialidad de los operadores locales y la propia infraestructura portuaria. Así, y aunque los brokers especializados no quieren lanzarse al optimismo, todo indica que este año podría superarse el récord histórico del 2018, en el que se movieron 5,7 millones de toneladas de agroalimentario en el enclave, casi un 14% más que en 2017.

A partir de este mes se concentran las llegadas masivas de cereal en el Puerto, volúmenes que normalmente se sostienen hasta diciembre-enero. Como señala el presidente de la Llotja de Cereals de Barcelona, José Luis Esteban, “estamos viviendo una situación idílica en el sector, con buena demanda y precios equilibrados”. Los operadores locales, dentro de la prudencia, no esconden su optimismo. Desde Alfaship, consignatario que lidera la gestión de buques de agroalimentario en el Puerto, señalan que “2018 fue excepcional, pero no quiere decir que sea insuperable”. Desde Broker Cereal Tarraco argumentan “que el volumen del pasado año se va a ir consolidando”.

Como señalamos, la mesura es el tono general para no disparar el optimismo en el sector. En todo caso, no hay peligro alguno de no poder atender la demanda: el mito del posible desabastecimiento agroalimentario. Como señalan desde Cooperativas Agro-alimentarias de España, “el mundo tiene suficiente cereal para abastecer nuestras necesidades”.