TARRAGONAPORT
30/05/2019

 

La presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, cifró ayer en un 39,6% las inversiones pendientes para concluir el corredor ferroviario mediterráneo, lo que equivale a 9.521 millones de euros. Se trata de un importe aproximado, dado que existen tramos, como el que unirá Almería y Granada, en los que las obras apenas han arrancado, por lo que pueden surgir cambios. Estos datos fueron recogido por el diario Expansión durante su intervención en el sexto encuentro Corredor Ferroviario, organizado por dicho medio.

 

Los retornos en tráfico del Corredor todavía no generan el suficiente movimiento económico. (foto Adif)

Pardo de Vera pidió no enfrentar los diferentes proyectos ferroviarios que impulsa la empresa pública y apostó por aprovechar la ventana que ofrece Europa para financiar y para acabar de tejer una red ferroviaria más tupida y un verdadero sistema intermodal. En concreto, existen ayudas comunitarias para el periodo 2021-2027 que se pueden solicitar para diferentes proyectos y tramos, que podrían significar entre el 30% y el 50% de los fondos necesarios. «Estamos al límite de las oportunidades que nos da Europa», apuntó durante su intervención en el sexto encuentro Corredor Ferroviario, organizado por el diario Expansió.

La responsable del gestor de infraestructuras ferroviarias no se comprometió a poner fechas, pero reconoció que existen tramos bastante atrasados, como Murcia-Almería y Almería-Granada; otros más avanzados, como Valencia-La Encina y Castellón-Valencia, mientras que otros están más próximos a su puesta en servicio, como son la variante Tarragona-Vandellòs y Monforte-Orihuela.

Por su parte, el secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Pedro Saura, puso el acento en la necesidad de ir inaugurando las inversiones ejecutadas. «Hemos invertido el 60% del total, pero solo está puesto en servicio el 34%», apuntó el alto cargo, quien lamentó que por ahora «los retornos [económicos y de tráfico del Corredor Mediterráneo] no se están generando al ritmo que nos gustaría».

Saura abogó por buscar «palancas» para incentivar el uso del ferrocarril para las mercancías, que ahora solo suponen el 2% del comercio con Francia e Italia. «Si no funciona el Corredor Mediterráneo no terminará de arrancar el mapa de transportes del conjunto del Estado», apuntó Saura, quien incidió en que la «estrategia de movilidad es clave para conseguir los objetivos de 2030 de Naciones Unidas y la agenda del cambio del actual Gobierno, basada en la mayor productividad, la cohesión social y la lucha contra el cambio climático».