T.P.
15/05/2024

El arquitecto tarraconense fue presidente del ente portuario entre mayo de 1987 y noviembre de 1995.
El Port de Tarragona ha homenajeado hoy a Antoni Pujol Niubó, presidente de la Autoridad Portuaria durante más de ocho años. En el acto celebrado en la 4ª planta de la Sede Institucional del Puerto de Tarragona, ha estado presente el actual presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Saül Garreta; el director general, Ramon Ignacio Garcia; Antoni Pujol y sus familiares más cercanos. Arquitecto de profesión, Pujol fue el artífice de la Zona de Actividades Logísticas de Vila-seca que en estos momentos se está construyendo.
Antoni Pujol, nacido en Tarragona el 4 de abril de 1942, es un arquitecto con una destacada trayectoria. Obtuvo el título de Arquitectura en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, especializándose en Urbanismo, en 1966.
Durante su mandato como presidente del Puerto de Tarragona, entre 1987 y 1995, Antoni Pujol lideró una serie de iniciativas que transformaron radicalmente el paisaje portuario y consolidaron su rol como uno de los motores económicos más importantes de Cataluña y del Estado. Su visión innovadora y su determinación en la mejora de las infraestructuras portuarias dejaron un legado fundamental para el desarrollo de la zona.
Uno de los primeros proyectos de Pujol fue el estudio exhaustivo de la fachada marítima y del ferrocarril al paso por Tarragona, realizado en 1989. Este estudio sirvió como base para futuras expansiones y mejoras, siendo un punto de partida crucial para la modernización del puerto.
Con la entrada en vigor de la nueva Ley de Puertos en 1992, Pujol aprovechó la oportunidad para expandir los límites del Puerto, adquiriendo 150 hectáreas de terreno estratégicamente situados en Vila-seca. Esta adquisición no sólo amplió las capacidades logísticas del Puerto, sino que también abrió sus puertas a nuevos proyectos de desarrollo económico para la región como es la construcción de la Zona de Actividades Logísticas.
Uno de sus proyectos más destacados del arquitecto tarraconense fue la redacción del Plan de utilización de los espacios portuarios en 1992, convirtiendo el Puerto de Tarragona en el primero en tener un plan de este tipo en el Estado. Este documento sirvió como modelo para otros puertos españoles, estableciendo un referente en la gestión sostenible de los recursos portuarios y planificación urbana asociada.





