Instagram   Instagram     17/11/2018       SUSCRIPCIÓN GRATUITA       CONTACTAR      

Inicio ACTUALIDAD
Los esperados cruceros


Los esperados cruceros

TP JOAN ANTONI DOMÈNECH
10/01/2013

La visita de otro buque turístico no se produjo hasta 1991, año en el que otra vez el Orpheus recaló en el Puerto. Las nuevas llegadas tendrían que esperar al año siguiente en el que tres cruceros, el Reinassance IV, el Wind Star y el Vistamar lo hicieran coincidiendo con las Olimpiadas de Barcelona. Los dos primeros enmarcados en la categoría ‘Premium’, el lujo dentro del lujo. Eran años en que, efectivamente, los cruceros se consideraban como una oferta turística reservada a unos cuantos. Concepto que hoy se ha democratizado y popularizado lo suficiente como para hacerlo accesible a casi todos los bolsillos.

Hasta el 94 no volvieron a verse nuevamente en Tarragona barcos de este tipo, con la llegada de dos buques para sendas escalas. El año siguiente registró seis llegadas, y el mismo número en el 96. Después, un nuevo parón hasta 1999, con cuatro escalas. Desde entonces año tras año han ido llegando buques con turistas, pero con un número de atraques simbólico, a excepción quizá de los años 2007 y 2008, con registros de 17 y 15 entradas respectivamente.

A partir de 2010 vuelven los números anecdóticos con dos escalas en 2010, otras dos en 2011, y 2012 con un único buque, el Hanseatic, un pequeño navío con 200 pasajeros a bordo. Cifras que colocan al Puerto de Tarragona en el penúltimo lugar en la recepción de cruceros de las 28 autoridades portuarias del Estado.

La APT lleva 15 años acudiendo a la Feria de Miami, la Cruise Shipping Convention, la referencia mundial del sector. Un esfuerzo comercial que no ha podido generar el negocio deseado. Y es que es muy dificil que las compañías realicen una apuesta continuada para fijar en su mapa al Puerto de Tarragona como escala en una de sus rutas. La proximidad de Barcelona, que lidera en el Mediterráneo las escalas crucerísticas, y la ausencia de referentes claros para estas compañías, la mayoría de capital estadounidense (el Grupo Carnival y Royal Caribbean detentan la propiedad de las principales navieras turísticas), en el diseño de excursiones en la zona, son quizá argumentos demasiado negativos a la hora de vender Tarragona como una escala ideal.

En este desarrollo comercial la APT se sumó hace años a la asociación MedCruise que agrupa a un total de 71 puertos en el Mediterráneo que pueden dar cabida a cruceros. MedCruise, fundada en 1996, impulsa la imagen de los puertos asociados, con el fin de que puedan ser escalas. Como decimos, la APT ha realizado un esfuerzo comercial, y también de equipamientos. A finales de septiembre de 2011 estrenó, con una inversión de 680.000 euros, la denominada área del servicio al pasajero, una terminal provisional para que los cruceros que arriben no tengan que compartir espacio con el puerto industrial. Ubicada en la prolongación del dique de Levante, su estreno coincidió con el atraque del buque Saga Ruby.

En todos estos años no han faltado las declaraciones optimistas de los diferentes rectores de la APT, algunas más propias de campañas políticas que de la sensatez y rigor que deben imperar en anuncios de este tipo. Ya en tiempos de Lluís Badia se anunciaban en 2003, por ejemplo, entre 30 y 40 escalas para el año 2005. Eran tiempos de optimismo desbocado, de manera que la futurible llegada de cruceros era un tema recurrente que servía para edulcorar el futuro. Pero hubo realidades también. Así, precisamente en 2003 el Puerto colocó la primera piedra de lo que en el futuro sería la marina Port Tarraco, invirtiendo en la adecuación de la dársena interior 22 millones de euros. Una infraestructura para superyates que podía proyectar una potente imagen de calidad para el Puerto.

El sucedor de Badia, Josep Antón Burgasé, declaraba en 2009 que en cuatro o cinco años las compañías tendrían a Tarragona como destino crucerístico. Incluso se procalmó el interés indirecto de una compañía concreta, Carnival Cruises, una de las grandes del sector. Sin embargo Burgasé argumentaba entonces una visión de los negativos réditos económicos que ofrecía este sector para el propio Puerto, al apuntar que con los cruceros perdía dinero, como sugería pasaba en otros escalas. Lo perdían los puertos, recalcaba, pero lo ganaban las ciudades.

A día de hoy la APT, sin embargo, sigue considerando las posibilidades de futuro en este sector, y no desfallece en su labor comercial por concretarlas. Al contrario: el presidente actual, Josep Andreu, confía que el conjunto de gestiones acaben dando los frutos anhelados en 2014. Impulsar este sector forma parte de uno de los cinco ejes estratégicos que se ha marcado la APT. Andreu quiere encontrar la ‘Ryanair de los cruceros’. La ‘prioridad es conseguir una compañía que traiga 10.000 o 15.000 pasajeros año y, a partir de ahí, situarnos en el mapa’. En este sentido, los responsables de la APT creen que una buena estrategia es negociar directamente con las navieras. Y es que, como manifiesta el propio Andreu, ‘Tarragona no es un puerto de escalas regulares, sino puntuales’.

En el intermedio, la APT ha conseguido reunir en torno a esta vocación a diversos organismos locales. Así, en enero de 2012, el Puerto aglutinó esta voluntad compartida con la Cámara de Comercio de Tarragona, el Patronato de Turismo de Tarragona, y el de la Diputación. Un acuerdo institucional para lograr posicionar en el mapa crucerístico mundial a Tarragona. Labor de alta dificultad ya que hay que convencer a las compañías de que la escala en Tarragona puede ofrecer a los pasajeros una serie de alternativas turísticas de gran originalidad y potencial. Precisamente, el Ayuntamiento de Tarragona reconoce que ‘la experiencia ha sido escasa y testimonial, pero a partir de ahora dedicaremos recursos económicos para potenciar esta apuesta turística’, explica el teniente de alcalde Javier Villamayor.

Cambiar esta dinámica va a requerir un gran esfuerzo colectivo y ayuda externa. Como por ejemplo el anunciado proyecto de BCN World, el macrocomplejo de ocio, turismo y negocios que se instalará junto a Port Aventura. El presidente de la APT cree que dicho proyecto ‘debe ser un revulsivo; seguro que sumará’. Los rectores del Puerto contemplan a BCN World como un futuro canalizador para los cruceros de escala, pero también para los pasajeros de ferrys procedentes de Baleares. Italia o Francia con enlace al macrocomplejo. Andreu advierte, como una señal de pragmatismo, que ‘si el Puerto de Tarragona se quiere vender como un puerto de cruceros, debe hacerlo de la mano de la marca Barcelona. Tarragona no es un destino conocido a nivel turístico’. Y concluye que ‘para que Tarragona tuviera un nivel similar de proyección al de Barcelona en el mundo turístico, el dinero que se debería gastar es impensable’. Pero, además, por si Barcelona fuera poca competencia, en los últimos años puertos más o menos cercanos a Tarragona han podido incrementar notablemente el número de escalas de este tipo, como por ejemplo Valencia o Málaga.

En todo caso, no olvidemos que las comarcas de Tarragona sí pueden ofrecer un conjunto de atractivos turísticos y culturales que bien merecen un esfuerzo. No para ser un referente en el mundo de los cruceros, pero al menos para consolidar una escala estable de algunas de las decenas de líneas que navegan por el Mediterráneo.



 

Noticias Información Empresas Actividad Movimiento Exportación Cereales Puerto de Tarragona
ENTREVISTA
Juan Pedro Díaz
gerente de la Asociación Empresarial Química de Tarragona




















Puerto de Tarragona, Port de Tarragona, Tarragona port, Tarragona puerto, Información puerto de Tarragona, Noticias puerto de Tarragona, Empresas puerto Tarragona, Actividad puerto de tarragona, Movimiento puerto de Tarragona, Exportación puerto de Tarragona, Cereales puerto de Tarragona, Containers puerto de Tarragona, Notícies port de tarragona, Informació port de Tarragona, Exportació port de tarragona, Activitat port de Tarragona
Edita: Comunicación Externa S.L. info@tarragonaport.com   Noticias Empresas Actividad Movimiento Exportación Cereales Puerto de Tarragona
Fotografía: Xavi Jurío –Arxiu TP.
Aviso legal   Política de Privacidad   Política de Cookies